María José Uriarte R.
El presidente Enrique Bolaños todavía no precisa cuándo brindará un mensaje a la nación, en el que planteará las consecuencias sobre los últimos acontecimientos políticos que afectan al país, mediante reformas constitucionales y la creación de nuevas instituciones que estarán controladas por los partidos mayoritarios, así como expresar cuáles serían las acciones que su administración implementaría para tratar de revertir ese nuevo pacto.
No obstante, el mandatario no ha dejado de hacer señalamientos, a lo que define como componendas que no traen beneficios a Nicaragua, sino a los intereses personales y partidarios de los dos caudillos.
El presidente Bolaños dijo de forma escueta que por el momento hacen ciertos preparativos, aunque no quiso referirse sobre los mismos, pero no se descarta que busque acercamientos con actores políticos de la Asamblea Nacional para minimizar el impacto de los acuerdos que impulsan los dos partidos mayoritarios, en su afán de quitarle facultades al Poder Ejecutivo.
“Yo trabajo lento pero seguro, tengan fe, ya me conocen”, precisó el mandatario, recordando que lo mismo decían, cuando fue postulado como candidato, y lo criticaban porque no iniciaba su campaña.
Durante la inauguración de un complejo habitacional para miembros de los órganos adscritos al Ministerio de Gobernación, señaló que hay amenazas que deben cuidarse para que no incidan negativamente en los proyectos que impulsa su administración, a través de una buena conducción que es reconocida a nivel internacional, permitiendo que se abran muchas puertas a Nicaragua.
Reconoció que la primera etapa de su gobierno fue de análisis y planificación, para así corregir todo aquello que pudiera obstaculizar los proyectos previstos en la campaña electoral, proceso que ya dio inicio.
