- Diriangén aún no es el mejor en juego de equipo
Francisco Jarquín Soto
En el partido de ida de la final del Torneo de Apertura de Fútbol, los Caciques del Diriangén demostraron que son capaces de maniatar a la media cancha del Real Estelí, considerada una de sus armas letales.
Pero lo que no fueron capaces aún con todo su esfuerzo, fue hacer efectivo ese dominio a través de los goles.
Ni las oportunidades claras de Arturo Barragán, ni la fortaleza en los disparos de Franklin López y la ferocidad de Emilio Palacios, hicieron cambiar el curso de este amargo empate sin anotaciones.
Fue un dominio inútil el del primer tiempo para Diriangén pues carecieron del instinto gol, del poder de la definición y además se encontraron una barrera insuperable con Sergio Chamorro en la portería.
Palacios fue otra historia todavía más frustrante. No tuvo la habilidad de quitarse la marcación. Jamás supo que hacer bajo esa presión. Cada vez que le llegó el balón lo encontró desubicado. Todo era que lo tocara y le «caían» al menos dos rojiblancos.
Dirangén tuvo en ese primer tiempo, básicamente los primeros 35 minutos, su mejor ritmo del partido, con llegadas, mucho sentido de su juego, aunque sin lograr definir, pero en el segundo Estelí demostró por qué es el mejor en el juego de conjunto.
Los norteños dejaron mal parado al planteamiento de Mauricio Cruz que en teoría seguía luciendo más ofensivo que su rival y metió en problemas a los blanquinegros, incluso logrando revertir la situación.
Estelí se apropio del balón y tuvo las mejores opciones de gol. Los diriambinos lucieron por ratos indefensos cuando Estelí se propuso atacar, cometieron varios errores defensivos, mientras Rudel Calero y Eliú Zeledón perdían varias oportunidades de anotar. La media del norte volvió a su nivel.
Con esta perspectiva de juego los diriambinos buscaron como salir del apuro.
Pero el intento por remediar las cosas terminaron más frustrando con un cambio tardío como el de Miguel Ángel Sánchez, otro improductivo con Tyron Acevedo en la media y el único que valió la pena fue el de Xavier Solórzano aunque no produjo los frutos que se esperaba pues su club andaba buscando como aplacar al norte.
Estelí por eso ha es hasta hoy el mejor, porque cuando se propone jugar en conjunto se vuelve difícil de vencer.
¿CÓMO LUCIERON?
Mientras Emilio Palacios no se vio en el ataque, Rudel Calero sigue demostrando que está en su mejor momento futbolístico. El gol parece más cerca del Estelí que del Diriangén en el duelo de estos dos.
El tico Allan Chávez no fue tan incidente como se esperaba en el Diriangén y Elmer Mejía en Estelí parecía que andaba más preocupado por cómo caerse para obligar a una amarilla que a entregar buenos balones.
La defensa del Diriangén inexplicablemente está jugando sin Hevel Quintanilla, en un experimento que no ha dado malos resultados pero sigue siendo arriesgado poner a un hombre de ataque como Milton Bustos.
