- Velásquez habla después de la golpiza sufrida
Pablo Fletes
El árbitro Néstor Velásquez considera que el basquetbolista Noel McKenzie no merece ninguna nueva oportunidad.
Por eso, ayer aseguró que no desistirá de su denuncia y demanda en contra de McKenzie, quien el pasado domingo lo agredió físicamente, provocándole severas lesiones en su rostro, producto de su inconformidad de los fallos arbitrales en el sexto partido de la final del torneo abierto de la Liga del Parque.
“Sinceramente quiero que apresen a McKenzie, que lo castiguen por lo que hizo. Me sentiría mal si mañana golpea a otro árbitro, por eso deben hacer justicia en este caso”, comentó Velásquez, mientras muestra las secuelas del golpe sufrido en el rostro.
Velásquez aseguró no estar claro de cuántos golpes le propinó McKenzie, aunque algunos testigos en ese partido, aseguran que fueron varios.
Sin embargo, Velásquez está claro de sus pretensiones. Quiere el castigo para McKenzie en el plano civil y una sanción deportiva que lo saque de circulación por un buen tiempo.
“A McKenzie no lo considero un jugador profesional”, dijo. “En el juego no me quiso golpear, sino que me tiró a matar porque yo quedé desmayado del golpe”, reiteró.
Velásquez explicó que producto de la agresión, tiene 5 puntos quirúrgicos en el pómulo izquierdo y otros 2 en el párpado superior.
Su oftalmólogo concluyó que tiene una lesión en el ojo, con la retina afectada. Sin embargo, necesita hacerse más exámenes para determinar la gravedad del problema.
“En un mes tengo que hacerme una nueva evaluación para saber si tengo alguna lesión permanente en el ojo. En la cara sí tengo lesión permanente, por las puntadas en el pómulo y párpado que sólo podría corregir con una cirugía plástica”, añadió.
Luego de los sucesos del domingo, Velásquez interpuso la denuncia en la Estación 4 de la Policía Nacional. Según averiguó, McKenzie no respondió a los dos primeros llamados judiciales y ayer debía presentarse a un tercero.
Por eso, espera que sea detenido pronto por la Policía Nacional, para ser juzgado por el delito de lesiones y daños sicológicos porque su madre y familiares sufrieron al ver la gravedad de sus lesiones.
“Mi mamá me dijo llorando que dejara de arbitrar, pero voy a descansar un tiempo, lograr que echen preso a McKenzie y después veré si sigo en esto”, indicó Velásquez, un árbitro que este año pasó el examen para ser árbitro avalado por la Federación Internacional de Baloncesto (FIBA).
INDIGNADO CON FENIBAL
Néstor Velásquez se mostró indignado porque la Federación Nicaragüense de Baloncesto, al mando del doctor Helio Montenegro, no tuvo la cortesía ni de llamarlo para conocer su estado de salud.
“La gente de Fenibal no ha dado la cara para preguntar cómo estoy. No se han pronunciado y me extraña porque ellos dicen que apoyan el deporte y conmigo no lo han hecho a pesar que soy un árbitro avalado por FIBA”, explicó Velásquez.
