LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Al rojo vivo

Mercedes Gordillo

Dos conocidos canales nacionales de televisión, cuyos números prefiero no mencionar para no molestar ni hacerles propaganda, vienen presentando con mucho éxito comercial la peor realidad nicaragüense que se vive actualmente en algunos sectores de Managua. Las noticias han pasado del amarillo al rojo vivo, la “nota roja” le llaman algunos periodistas. Desde temprano en la mañana podemos ver en los noticieros acciones bochornosas: asaltos, mujeres, hombres, niños, niñas y ancianos golpeados o asesinados a balazos, cuchilladas o machetazos. Qué clase de vida vemos diariamente en la pantalla chica, tan violenta, que las películas hollywoodenses que aparentemente son las especialistas del tema se están quedando atrás. Aquí lo que vemos son derramamiento de sangre en vivo, no en celuloide sino en aceras y calles polvorientas. Mientras más sangre mejor, según algunos camarógrafos que parecen recrearse en el vital líquido. Una persona tendida en el suelo desangrada o muerta, se ha convertido en el tema noticioso preferido.

Pienso que esta realidad no puede ni debe ocultarse aunque nos duela, tampoco negar su existencia, pero una cosa es publicar un trágico hecho y otra muy distinta regodearse en el asunto. Porque regodearse es casi decir que disfrutamos viendo la tragedia de los demás, la ignorancia, el odio y la pobreza que protagonizan ciertos vecinos de barriadas: “Que si mató a su mamá, a su tía, a su abuelo, que si se robó a mi mujer, la muy …ahora me la vuelo…»”, mientras lo parientes gritan de dolor, el vecindario emite su propia versión del crimen y los niños del barrio acaso sin comprender la situación, aprovechan la oportunidad para sonreír alegremente a las cámaras y hacen la V de la victoria con sus dedos. Es un cuadro dramático ver estas escenas, supongo que en gran medida producidas por la miseria, la desesperanza, la falta de pan, empleo y aliciente que han despertado en nuestro pueblo una especie de actitud morbosa, sadomasoquista altamente peligrosa para todos. Se evidencia que la vida no vale nada, que cualquiera tiene permiso para ejercer justicia por su propia mano, porque parece que la justicia en nuestro país es palabra desconocida, equivocada, o administrada al revés, no sólo para los más pobres, si no también para los más ricos. Pongo como ejemplo el dictamen de la doctora Juanita Méndez, parece que actuó precipitadamente al recetarle veinte años al ex Presidente reo, de quien se rumora saldrá libre y volará como pájaro en la neblina de El Chile en El Crucero.

Desde este escrito, simplemente como persona nacida en esta tierra, ruego a los reproductores de estos sucesos y a los televidentes reflexionar sobre este tema. Hemos alcanzado los niveles más terribles casi en todo sentido, moral, social, político y además los menores se acostumbran a ver con naturalidad lo peor, profundas señales de autodestrucción, en medio de la desnutrición. Según cifras de la FAO, estamos alcanzando a África. Ojalá éste fuera el tema de mayor importancia y discusión en la Asamblea, si no pensamos ahora en esto mañana Nicaragua se convertirá en tierra de tarados, asesinos, drogadictos y otros horrores.

Sinceramente no creo que éste sea un artículo agradable, sin embargo mi intención no es molestar a empresarios dueños de medios de comunicación, periodistas, menos a María Guadalupe, Giovanni Loáisiga, ni a Lucía Pineda Ubau, a quienes respeto por su notable labor informativa independiente de noticias sangrientas. Como escritora de ficción, cuentos, poemas y prosemas, quisiera concentrarme solamente en mi oficio literario y no escribir sobre cosas tan siniestras. Sería muy lindo hablar solamente de belleza, talento artístico, creativo, esos maravillosos dones de Dios. Pero posiblemente tendría un negro cargo de conciencia en mi pensamiento, el corazón y en mi pluma.

La autora es escritora nicaragüense.

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