- Brigadas de búsqueda no encontraron nada durante el rastreo por mar y tierra
Carol Munguía/Corresponsal
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Cadáver de niña ahogada sigue sin aparecer , pero su familia sigue buscándola
| Brigadas de búsqueda no encontraron nada durante el rastreo por mar y tierra |
Carol Munguía/Corresponsal
CHINANDEGA.- “Mis fuerzas se desvanecen y únicamente me queda esperar”, fue la frase que expresó Wilfredo Jirón, hermano mayor de Jackeline Jirón Silva, de 11 años, desaparecida el domingo de las aguas del balneario de Pasocaballos.
Wilfredo regresaba del recorrido sobre la costa del balneario, junto a una brigada de amigos del reparto La Florida, que se han sumado a la intensa búsqueda por mar y tierra.
El papá de víctima, Anastasio Jirón, quien participaba simultáneamente en la búsqueda en lancha por las islas naturales de la bahía de Corinto, comentó que el rastreo no ha tenido resultados positivos.
“Pedimos que el Ejército nos facilite helicóptero y buzos expertos para rastrear entre las piedras”, suplicaban los padres, desesperados por la tragedia que les envuelve.
La familia de la niña desaparecida es vecina de Javier Antonio Enríquez Gutiérrez, destacado pelotero de las Ligas Menores de Chinandega, quien también murió ahogado en el paseo familiar y a quien sepultaron ayer.
José Nieto, jefe de salvavidas de la Cruz Roja, filial del Puerto de Corinto, expresó que a pesar que se ha explicado hasta el cansancio que existe un límite de playa, no hay respeto a la hora de entrar a las aguas.
“En el mar se encuentran tres corrientes que forman un remolino que les impide a los bañistas regresar, y mucho menos a los niños, por ello insistimos en que deben cuidar a los menores mientras se bañan”, repetía apesarado el miembro de la brigada de rescate.