- El barrio Monseñor Lezcano tuvo menos altares que otros años
Leslie Ruiz Baldelomar
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Managua gritó en tranquilidad
| El barrio Monseñor Lezcano tuvo menos altares que otros años |
Leslie Ruiz Baldelomar
La Rotonda del Periodista, en Managua, fue “tomada” ayer por incontables marianos, durante la celebración de La Gritería, de Radios Ratensa, mientras en barrios como Monseñor Lezcano se celebró con menos altares.
Según información de la Policía y los Bomberos, cerca de las 10:30 de la noche no se reportaban casos de quemados o incidentes de violencia en la capital.
En la Rotonda del Periodista, desde bebitos cargados por sus padres, hasta personas de la tercera edad hacían la enorme fila, desde las 4:30 p.m.
Los organizadores colocaron mallas para lograr ordenar a los innumerables asistentes que recibían el “brindis”, que incluía productos de los patrocinadores.
Carlos Ramírez, director del consorcio de radios que involucra a la Tropicálida, Joya, Alfa, Galaxia y La Picosa, aseguró estar preparado para recibir a 15 mil personas.
“Aunque calculo que vendrán unas 20 mil”, dijo.
El capitán Julio Sánchez, responsable de Operación de la Policía Nacional, afirmó que este altar contó con el apoyo de 150 efectivos de esa institución.
“Sabemos que hay barrios peligrosos alrededor, por eso estamos haciendo patrullajes en camionetas y motos”, dijo.
El Cuerpo de Bomberos y la Cruz Roja también se hicieron presentes en este altar.
A partir de las 7:30 p.m., todos los que en ese momento se encontraban alrededor de la rotonda levantaron sus miradas para ver cómo las luces de colores se dispersaban en el cielo.
MONSEÑOR LEZCANO CON MENOS ALTARES
Uno de los barrios más marianos de la capital, el Monseñor Lezcano, también lució alborotado anoche, aunque se observó allí menos altares que el año pasado.
“Es la crisis”, puntualizó Eveling Morales, quien gracias a su marido logró continuar con la tradición familiar.
“Estoy sin trabajo desde hace dos años. (…) Recuerdo que antes comprábamos 20 mil unidades de cada cosa, sin exagerar, y ahora con costo dos mil”. Morales aseveró que hasta hace unos años repartía camisolas, toallas de baño y shorts.
Pero la situación económica la ha obligado a repartir cosas tradicionales “y eso gracias a mi marido”.
Gloria Cruz, que antes regalaba tres mil limones dulces, este año no pudo dar más de mil. “El año antepasado (2002) di tres mil Glu Glú, y ahora con costo mil. Quién sabe cómo voy a hacer el año que viene”, manifestó Cruz con tono de preocupacion.
Los juegos pirotécnicos en la Rotonda del Periodista, atrajeron a miles de personas.
