Javier Martínez
Me da mucha tristeza las leyes que se aplican en Nicaragua. Dejaron casi libre al doctor Alemán. Ruego a Dios que ponga su mano sobre los partidos PLC y FSLN.
También me da mucha tristeza que el Cardenal apoye a los dos partidos siendo un hombre de Dios que debería enseñar a cumplir la ley. Al parecer el Cardenal ama más el poder. Me pregunto si no sufre cuando ve que muchos tienen todo, mientras el pueblo padece de hambre y miseria por no tener que comer. Su deber es amar a Dios y a su prójimo.
El Cardenal no se da cuenta que sus acciones contradicen la ley de Dios. En Nicaragua no hay progreso porque Daniel y Arnoldo con lo robado le han negado una mejor vida a cientos de niños y jóvenes. Me da tristeza por Nicaragua porque en nuestro país no hay progreso. Pero al parecer los padres de los padres de la patria no les sirvieron de nada porque no les enseñaron que en la vida hay que actuar con honradez y decencia.
Señor Ortega y Alemán ya no sigan dañando las leyes de Nicaragua. Al Cardenal lo invito a que haga cumplir lo que está escrito en la Biblia. Dejen gobernar al presidente Bolaños. Ya ustedes tuvieron su turno.
Si verdaderamente aman al pueblo Nicaragua déjenla libre. Nicaragua está presa por ustedes.