Moisés Martínez
La Red Nacional de Defensa al Consumidor criticó la iniciativa de traspasar 5.6 millones de dólares de las ganancias de la generadora hidroeléctrica estatal Hidrogesa a la distribuidora eléctrica Unión Fenosa.
La iniciativa, impulsada por los diputados de la Comisión de Energía de la Asamblea Nacional y los directores del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), pretende evitar un incremento en el 2005 de la tarifa de energía eléctrica.
Sin embargo, Ruth Selma Herrera, coordinadora de la Red, cuestionó el hecho aduciendo que la distribuidora eléctrica no necesita ningún subsidio.
“Hay dos tipos de alzas. Las que aprueba el INE, y las alzas disfrazadas en las facturas de energía que por todos estos años nos ha metido Fenosa. Desde que vino Unión Fenosa todos pagamos más por luz y más de los porcentajes que aprueba el INE”, declaró Herrera.
Agregó que “Fenosa siempre encuentra mecanismos extras para cobrarnos más en nuestra factura, aplicándonos siempre un consumo que no corresponde al real. Y ahora nos dicen que van a sacar plata de Hidrogesa para subsidiarlos, cuando el monto que le quieran dar son casi todas las utilidades de Hidrogesa, que son patrimonio de todos los nicaragüenses”.
La coordinadora de la Red afirmó que los diputados están cediendo de manera disfrazada las operaciones de Hidrogesa a Fenosa, amparando de esta forma un despojo de un patrimonio nacional.
“Los parlamentarios en vez de estar pensando en regalarles Hidrogesa, deberían de exigir a Fenosa que para compensar sus supuestas pérdidas, disminuyan ese 30 por ciento de pérdidas técnicas y dizque fraude que dicen tener, lo que es consecuencia de su irresponsabilidad por no haber invertido ni un centavo desde que llegaron a Nicaragua”, insistió.
Otro que cuestionó esta medida fue el economista Róger Cerda, quien calificó la decisión como una “atrocidad fiscal y energética”, que va en contra de los principios económicos del subsidio, además de ser una solución de corto plazo.
De acuerdo al especialista, esta medida está planteada de manera contraria al funcionamiento de los subsidios. “Se supone que los más pudientes subsidian a los menos pudientes, pero en este caso es al revés y lo peor que es un subsidio que sale de nuestro presupuesto”, indicó.
