Roberto Pérez Solís
Por primera vez en muchos años la Unidad de Quemados del Hospital Fernando Vélez Paiz no registró el ingreso de niños y adolescentes quemados producto de la manipulación de pólvora, luego de las festividades en honor a la Purísima Concepción de María.
La doctora Martha Balladares, jefa de la Unidad de Quemados, aseguró que en años anteriores los días 7, 8 y 9 de diciembre eran motivo de alerta; porque una gran cantidad de niños llegaban al hospital “con serias quemaduras que ameritaban dejarlos internados”.
No obstante, aclaró que durante el siete y ocho de diciembre hubo un reducido número de niños y adolescentes quemados, pero no necesitaron ser ingresados porque sus lesiones requerían un tratamiento ambulatorio.
Este descenso, a criterio de Balladares, se debió al trabajo preventivo y educativo de las autoridades de la Policía Nacional y la Dirección General de Bomberos. Agregó que los medios de comunicación también jugaron un papel importante, previo a la celebración de las festividades marianas.
LABOR CONJUNTA
“La campaña educativa ha sido efectiva, los medios de comunicación, como LA PRENSA con la realización de sus trabajos periodísticos, lograron sensibilizar a los padres de familia ya que se pudo constatar que tuvieron un mejor cuido de sus hijos”, indicó la doctora Balladares.
“Tengo cuatro años de estar en el hospital y la frecuencia de quemados por pólvora ha disminuido considerablemente, antes habían dos o tres ingresos diarios”, añadió.
La doctora confía en que para las festividades de Navidad y Año Nuevo el índice de quemados sea igual al registrado durante las festividades de la Purísima.
“No hay que descuidar a los niños, porque en cuestión de segundos su vida puede cambiar para siempre”, advirtió.
En diciembre del 2003 ingresaron a la Unidad de Quemados del Vélez Paiz 13 pacientes.
