- Porto en la final Intercontinental vs. Once Caldas
Eric NúñezJapón/Ap
La conquista de la Liga de Campeones trajo consigo para el Porto una sucesión de cambios que todavía se sienten a flor de piel.
Los portugueses no habían terminado de celebrar cuando el Chelsea se llevó a Inglaterra a su técnico José Mourinho y con éste a los zagueros Paulo Ferreira y Ricardo Carvalho. Quizás la baja que más dolió fue la de Deco, el conductor de los hilos en el medio campo, quien fichó con el Barcelona.
La fisonomía de los campeones de Europa había cambiado drásticamente de la noche a la mañana, algo que su actual técnico, Víctor Fernández, reconoce tuvo consecuencias en el flojo comienzo de temporada del Porto.
“Porto es un equipo nuevo, en construcción”, respondió Fernández cuando le preguntaron ayer sobre una definición del conjunto que dirige desde agosto.
Fernández, quien venía de dirigir al Betis en España, se encontró con el puesto casi de descarte, luego que el italiano Luigi del Neri renunció intempestivamente por cuestiones personales y tras dirigir apenas unos cuantos partidos de pretemporada.
Porto arrancó a los tumbos la defensa de su título en la Liga de Campeones, quedando al borde de despedirse en la misma primera ronda. Pero el martes venció al Chelsea por 2-1 gracias a un gol en las postrimerías del sudafricano Benny McCarthy, para asegurar su presencia en los octavos de final.
Esa victoria ha templado los ánimos de cara al duelo de mañana contra el Once Caldas por la Copa Intercontinental, en la que buscará su segundo título tras el ganado en 1987.
“Ese partido nos ha dado confianza. Nos había costado encontrar el gol y le hicimos dos a un equipo al que cuesta”, dijo Fernández sobre el momento que atraviesa el Porto, a la vez líder de la liga lusitana. “Estábamos desorientados y pasamos momentos difíciles, pero nunca nos rendimos”.
NUEVAS FIGURAS
El nuevo Porto incluye en sus filas a los brasileños Diego (volante) y Luis Fabiano (delantero) y el lateral griego Giorkas Seitaridis, una de las figuras de la selección helénica que ganó la Eurocopa.
Pero acoplar todas las piezas en su lugar requiere paciencia.
“Para el Porto que sueño, el que gana y emociona, todavía no estamos. Se necesita tiempo”, dijo Fernández. “Ahora es que hemos tenido algo de regularidad y estabilidad después de tantos cambios y lesiones”.
Al verse con la soga en el cuello en el campeonato europeo, el Porto no pudo concentrarse con anticipación para el choque con el Caldas, llegando a Japón recién entrada la noche del jueves.
También está el factor de las lesiones, que tuvo a Luis Fabiano inactivo casi dos meses, y dejó fuera a su arquero Vítor Bahía en las últimas semanas. Además, tiene en duda la presencia de su volante Maniche para el domingo.
“Nos habría gustado preparar el partido de otra manera, tener más tiempo y haber estudiado pormenorizadamente el estilo del Caldas, pero tuvimos otros calendarios”, dijo Fernández.
Ahora lo más importante será la recuperación tras el Chelsea. Si eso se da, el Porto podrá mostrar su sello de campeón.
