Walter Treminio Urbina*
Roman, Times, serif»>A 70 días exigimos justicia
¡No a la impunidad, sí al castigo!
Walter Treminio Urbina*
La bala que penetró en el pecho de la corresponsal de LA PRENSA en Chontales, María José Bravo, y que le quitó la vida de forma inmediata, salpicó de sangre al gremio periodístico de la Región Autónoma del Atlántico Norte, que a grito pide la “pena máxima contra el asesino” Eugenio Hernández González.
La forma cobarde que se ensañó el asesino contra una humilde mujer de prensa, tiene que ser castigado con todo el rigor de la ley, así lo piden colegas periodistas de Puerto Cabezas.
“Queremos que se castigue con los 30 años de presidio al asesino de la periodista, no le puede caer otra pena menor”, expresó Sergio Jarquín Manzanares, comunicador de una emisora local.
El impacto de la bala conmovió también a las autoridades regionales de la RAAN, quienes condenan el asesinato y piden que el fallo del judicial sea a favor de una verdadera justicia y no a la impunidad: “el que mata tiene que ser castigado, no hay manera de que el victimario quede en libertad, es por eso que desde esta zona caribeña y como autoridad, pedimos a la juez de la causa, a que condene con la pena máxima a Eugenio Hernández González, actor del asesinato”, apuntó Juan González Enrique, presidente del Consejo Regional del Atlántico Norte.
La defensa de Eugenio Hernández González, acusado del asesinato en contra de María José Bravo, pidió un juicio técnico o sea “le pasa toda la responsabilidad a la judicial de juicio de apellido Orozco” y ella (la juez) tendrá que escuchar todos los alegatos del abogado acusador, el Ministerio Público y la defensa y después dar un fallo, sin embargo algunos periodistas consideran una estrategia de parte de los defensores para sacar al asesino de la corresponsal.
“Es raro que pidan un juicio técnico, crea cierta duda, ojalá y para bien de la justicia, la judicial encuentre culpable a Eugenio Hernández, de lo contrario sentaría un mal precedente en el periodismo nacional”, indicó el periodista miskito Humberto Padilla, quien agrega que una posible libertad del asesino sería como ponerle una bala a muchas personas que quieren hacerle un mal a los comunicadores sociales de Nicaragua.
El periodista Raúl Davis, de la Unión de Periodistas de Nicaragua (UPN) en el Atlántico Norte, dijo a LA PRENSA que la muerte de María José Bravo ha fortalecido el gremio de los comunicadores, “ahora estamos conscientes de que sólo unidos podemos salir adelante y desde aquí de Bilwi, exigimos al juez de Chontales que condene sin piedad al asesino Eugenio Hernández.
En esta zona caribeña, ningún periodista está de acuerdo en la libertad a favor del asesino Eugenio Hernández y condenan de antemano cualquier beneficio que la juez de la causa pueda darle al victimario.
No se mata la verdad matando periodistas
¡Justicia para María José Bravo!
* El autor es corresponsal de LA PRENSA en Bilwi