Elízabeth Romero
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Familiares de mesera reiteran pedido de justicia
Elízabeth Romero
Los familiares de María Elena Calero Navarrete, de 34 años, insistieron ayer en su demanda a las autoridades policiales para que se realice una investigación exhaustiva, que les permita encontrar a los culpables de la muerte de la joven. Además insisten en afirmar que en su muerte hubo mano criminal.
La mujer fue encontrada agonizando la madrugada del sábado, después que una camioneta, supuestamente color blanco, aún en marcha la lanzó al pavimento frente a las instalaciones de la empresa Parmalat, en Carretera Norte.
Los restos de Calero fueron cremados ayer en una funeraria local, ya que sus cenizas serán llevadas a Miami, Estados Unidos, donde residen sus dos hijos de 15 y 13 años.
“Sus hijos están destrozados”, aseguró su hermana mayor Brenda Cabrera, quien aseguró que lucharán hasta lograr que se haga justicia en el caso de su hermana, que fue salvajemente golpeada.
A criterio de Brenda Cabrera, su hermana luchó con sus agresores. Así lo demuestran los moretones que presenta en las piernas y un rasguño en la cara, dijo.
La víctima laboraba como mesera en un bar ubicado en las inmediaciones de la Ferretería 4, en Villa Reconciliación, de donde fue vista salir y abordar un taxi color opalina, a eso de las 2:30 a.m. Pero una hora después, según testigos, su cuerpo fue lanzado desde una camioneta en la Carretera Norte.
NADA EN CONCRETO
Hasta ayer las autoridades del Distrito Cuatro de la Policía no contaban con nuevos elementos sobre las indagaciones realizadas sobre este hecho criminal.
“Estamos trabajando en el caso”, se limitó a decir el segundo jefe de ese distrito, subcomisionado Pablo Emilio Ávalos.