Gabriel Conde
El primer impasse en el prediálogo fue por razones de estilo en la redacción del acuerdo, según el recién estrenado presidente de la Asamblea Nacional, señor René Núñez.
Se realizó una segunda maratónica sesión para corregir el estilo y de nuevo vino la zancadilla, la trampa, lo farrullero, lo trinquetero de los partidos políticos cuando el diputado pelecista Noel Ramírez pidió la presencia del privado de libertad, doctor Arnoldo Alemán, en el diálogo que se avecina, pedimento que fue secundado por el efeselenista René Núñez.
Esto debería haber provocado un impasse más fuerte que el anterior, si se toma en cuenta el repetido no a la inclusión del factor Alemán en cualquier negociación política. Pero no fue así. ¿Por qué será?