Alberto Suhr
Es triste lo que pasó en Indonesia y alrededores; pero los cuatro pesos que puede enviar Nicaragua por medio de una campaña televisiva de recolecta de nada servirán ante tanto desastre. Conociendo la burocracia de las instituciones encargadas de ayudar, tal vez la ayuda que se pueda enviar sirva sólo para comprar un lapicero.
Mejor sería enviar condolencias de Gobierno a Gobierno, pero si se está recolectando dinero porque, en fin, hay que mostrar solidaridad, ¿no sería mejor recolectarlo para los tsunamis de la pobreza en Nicaragua; el tsunami del Musún, el tsunami del hambre, el tsunami de la falta de educación, y los miles de tsunamis de necesidad en el país?
En fin, si el objetivo es que el público vea que se dio una colaboración al “extranjero”, por qué no enviar la ayuda “tsunami” recolectada hasta la fecha al inundado país de Costa Rica; nuestro vecino al que tanto jochamos para que deje entrar a migrantes y que les den trabajo; así los recolectores de ayuda que tanto hablan en fiestas diciendo “que qué pobrecitos” (que en efecto lo son) podrán ponerse de moda con el tsunami.