LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Marcha por la República

Ana María Ch. de Holmann*

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Marcha por la República


Ana María Ch. de Holmann*




El lunes 10 de enero recién pasado caminaba por las calles donde se efectuó la marcha del Movimiento por Nicaragua en protesta contra las reformas constitucionales, desde el Estadio Nacional hasta el poste del sacrificio de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, donde Pedro dejó grabado su legado al pueblo nicaragüense, su decálogo para que nosotros lo continuáramos y lo hiciéramos cumplir. Ese fue el último paso que diera Pedro Joaquín en su caminar por esta su Patria.

Cuando caminaba por este trayecto casi a la misma hora de su asesinato, hace 27 años, reflexionaba acerca de que todo se repite, estamos en las mismas circunstancias: amenaza a la libertad de expresión, cambio a la Constitución de la República por intereses particulares, abuso de poder, corrupción, caudillismo, todos los poderes del Estado debilitados por el tráfico de influencias. Lo único diferente ahora es la forma, pues en el pasado somocista —en 1947— destituyeron al Presidente recién electo con el apoyo del Ejército, y ahora los dos caudillos amenazan con destituir de la silla presidencial al mandatario electo por la mayoría del pueblo, por medios “legales”. Antes estas maniobras las hacían directamente el Ejecutivo y la GN, hoy en día se sirven de la Asamblea Nacional para estas artimañas.

Durante la marcha veía las mismas gentes y escuchaba las mismas consignas de aquel entonces: ¡Basta ya! ¡Nicaragua volverá a ser República! Y la consigna actual: ¡Daniel, Alemán y Somoza, la misma cosa! Sentí que el sacrificio de Pedro no ha servido para nada y recordé mi primera nota publicada en este Diario LA PRENSA el 22 de enero de 1978, como un mensaje al pueblo y exaltación de la memoria de mi hermano Pedro Joaquín; mensaje que hoy repito por creerlo de actualidad:

“Cuando los segundos van sumando, son minutos y son días… Empiezo a sentir la ausencia de tu voz. Eso no importa; dejaste con nosotros más que eso, dejaste un timbre perenne a las conciencias, que en las noches inquieta nuestro sueño y en los días alienta nuestra esperanza. Es la hora en que el que aún esté dormido le sacuda alguna fibra de decencia y le despierte al clamor de este grito de su conciencia. Hoy es el momento”.

Esa voz que callaron en mi hermano, vive. Vive porque no puede morir la libertad. Porque no puede la justicia ser tapada por la mano represiva. El pueblo entiende. Siempre es hoy el momento de escuchar ese clamor. El mismo, exactamente el mismo que otro Cristo hace años nos dejó.

Sin embargo, estamos ciegos, sordos, mudos ante las voces de los mártires que suman tantos ya… que pasan como los segundos, los minutos y los días. Siempre hoy es el momento.

Estamos igual que en aquel entonces. Unos ciegos, otros sordos, muchos callan… Ese día se conmemoró el último recorrido de Pedro Joaquín en que pusieron fin a su vida con 33 perdigones, semejante a los 33 años de vida de Cristo. Por eso guardo aún la esperanza que este revivir en su memoria sea el inicio de una jornada cívica que se lleve a cabo entre todas las organizaciones empresariales, credos religiosos, partidos políticos democráticos y pueblo en general, tal como lo hizo Pedro Joaquín durante todos los años de su vida, esfuerzo que sirvió como modelo para obtener el triunfo de la UNO en 1990 gracias a la unidad.

Es esta misma voz, la que parece oírse en la lejanía llamando al pueblo, como solía comenzar sus convocatorias: ¡Compatriotas! Este es el momento de unirnos para reclamar nuestros derechos, decidir nuestros designios, defender el voto que designó al presente y decidir el futuro de nuestro país. Estar alerta y vigilantes es nuestra tarea. Hoy se traman muchas argucias: un “acuerdo” que no es más que “repacto”. Ya intentaron la primera zancadilla y seguirán intentando burlarse y engañar aún más al pueblo y a los ingenuos de nuestro pobre país, al que tienen atado los dos pactistas para conseguir sus propios intereses personales.

No hay que fiarse de ellos: “El zorro pierde el pelo, pero nunca las mañas”, dice el viejo refrán. Y otro sabio dice: “A dos puyas no hay toro que aguante”. Veremos…

Ojalá el grito de Pedro Joaquín: “Nicaragua volverá a ser República”, despierte a todos los nicaragüenses y veamos pronto esa realidad.

Para esta realidad debemos tener presente el decálogo que nos dejó Pedro Joaquín Chamorro Cardenal cuyo contenido ha cobrado actualidad:

1) Alternabilidad y no reelección. 2) Independencia entre los tres poderes. 3) Derecho del pueblo a elegir sus gobernantes. 4) Limpieza electoral. 5) Entierro definitivo de las dictaduras. 6) Abolición del caudillismo 7). Restauración de la justicia. 8) Eliminar castas privilegiadas. 9) Denunciar y combatir el fraude y la corrupción. 10) Defender la libertad de prensa y de expresión.

Nada de esto, ninguna de estas pautas se podrán establecer en el proyecto de República sin el respeto mutuo, el ejercicio ético, la lealtad y la moral; los que son la verdad misma.

* La autora es hermana de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal

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