Pedro Rafael Gutiérrez Doña
De forma clara y visible los miembros de la Comisión de Asuntos Jurídicos y, paradójicamente, Éticos del FSLN, cruzaron el dedo pulgar en medio del índice y le hicieron ‘la guatusa’ a Herty Lewites, en sus aspiraciones a ser precandidato presidencial por ese partido.
Recurriendo a leguleyadas que, traducidas al lenguaje popular serían como decirle: ¡Ésta, dijo Mena! los miembros de la mencionada comisión jurídica dictaron sentencia contra Lewites.
El argumento de mayor peso para descalificar al ex alcalde de Managua fue el de militancia interrumpida, otro exabrupto más de la dirigencia sandinista que no es más que una clara marrulla política para enterrar las aspiraciones del susodicho.
De este suceso lo que se deduce es que en el Frente Sandinista aspirar a un puesto de relevancia política no solamente tiene que pasar por el visto bueno de los que tienen el poder en ese partido (que antes le dieron a Lewites el visto bueno para alcalde de Managua) y que en última instancia elegirán quién es el cuadro más apto, sino que tendrán que pasar por la maraña jurídica aplicada a su antojo.
Para el FSLN la deserción de Mónica Baltodano, Luis Carrión, Henry Ruiz, Ernesto Cardenal, Víctor Hugo Tinoco y ahora Herty Lewites, debería ser una clara muestra que en la dirigencia hay un claro descontento con las directrices danielistas y que si el partido debe elegir a un candidato, éste debe ser elegido democráticamente y no autoproclamado, como va a ocurrir.