Silvio Vargas Martínez
Quiero hacer del conocimiento del se-ñor Jaime Lacadena, Embajador de España en Nicaragua, nuestra inconformidad con la Constructora Hispánica que desde hace más de un año realiza los trabajos de ampliación de la carretera Masaya a Granada. Durante este tiempo hemos sido testigos de problemas ocasionados por la mala coordinación y ejecución de dicha compañía, que han traído problemas inclusive a la salud de nuestras familias. Durante casi seis meses fuimos golpeados por nubes de polvo que dañaron la salud de nuestros niños. Fue hasta que tomamos la decisión de quejarnos en los periódicos, TV y por medio de mantas que Hispánica dio inicio con su responsabilidad de riego de las secciones en construcción.
Ahora, desde hace más de siete semanas nuestro reparto —compuesto por cuatro casas y veintinueve personas— ubicado en el kilómetro 15 de la Carretera a Masaya, quinta La Esmeralda, ha sido nuevamente afectado. Esta vez debido a la apertura de un cauce que provocó la ruptura y destrucción de más de 20 metros lineales de nuestra malla. Hemos hablado en cinco ocasiones con representantes de la compañía Hispánica —un señor de nombre Luis F. nos ha atendido— y adicionalmente en innumerables ocasiones con el personal de campo para presionar por una pronta respuesta; sin embargo hasta el día de hoy nada ha sido reparado.
Hemos expresado a Hispánica que los hacemos responsables por cualquier problema o daño a nuestra propiedad e integridad física. De igual manera les advertimos que contactaremos a la Embajada, al MTI y su oficina en España para expresar nuestro malestar y pedir apoyo para solucionar a lo inmediato este problema. Igualmente les informamos que si no teníamos respuesta procederíamos a instalar mantas en nuestra propiedad quejándonos y exigiendo públicamente una respuesta a nuestras demandas. También estamos interponiendo una demanda a Hispánica ante la Policía Nacional de Ticuantepe por daños y perjuicios a la propiedad y también por exposición al peligro.
Por lo anterior acudimos al buen entendimiento del señor Lacadena para solicitarle su apoyo para nuestro caso. Pido disculpas por tener que recurrir a estas instancias, pero realmente nos sentimos indefensos y marginados por dicha compañía.