Aramis Acosta
No sería una mala idea si Lewites y Montealegre gozan de la popularidad de los nicaragüenses, ponerlos juntos con cualquier partido político que quiera ganar las próximas elecciones presidenciales. Tal vez esa sea la oportunidad de Nicaragua y de mandar para el carajo a toda la parvada de delincuentes del país.
Si esa es una buena opción para nuestro saqueado país, entonces votemos por Lewites y Montealegre, pues ya sabemos que a los Alí Babás no les interesa Nicaragua ni el pueblo, sólo sus intereses personales, su egoísmo y ambición de lucrarse de lo que le pertenece al pueblo, es por eso que ahora son una sola mancuerna. Dios bendiga a nuestra querida Nicaragua.