- Procuraduría Ambiental interpone demanda civil en juzgado local por incumplir cinco resoluciones
Arlen CerdaCORRESPONSAL / GRANADA
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Demandan a Reptinic
| Procuraduría Ambiental interpone demanda civil en juzgado local por incumplir cinco resoluciones |
Arlen Cerda
CORRESPONSAL / GRANADA
La empresa procesadora de cueros Reptiles de Nicaragua, S.A. (Reptinic), ubicada al oeste de esta ciudad, podría tener sus días contados. La Procuraduría Nacional del Ambiente junto a una comisión interinstitucional y el apoyo de la Asociación de Consumidores y Usuarios de Granada (Acugra) y vecinos de la tenería introdujeron ayer una demanda en el Juzgado del Distrito Civil por presunto incumplimiento de unas cinco resoluciones administrativas emitidas por el Marena desde 1999.
Según Donald Zavala, Procurador Ambiental Auxiliar de Granada y Carazo, estas resoluciones administrativas que Reptinic no ha cumplido están soportadas en la presencia de los malos olores en los alrededores del kilómetro 51 de la carretera Granada-Nandaime, que aseguran produce la tenería y amenazan la salud de los habitantes de la zona. “Reptinic sí ha cumplido con algunas resoluciones, pero a paso de tortuga”, dijo Zavala.
SUSPENDERÍAN PROCESOS COMO MEDIDA CAUTELAR
Por su parte Lisandro D’León, Procurador Nacional del Ambiente, explicó a LA PRENSA que a partir de esta demanda el juez Róger Pérez tiene un plazo de 24 horas para considerar la denuncia y emitir un automandamiento en el que podría considerarse la solicitud de medida cautelar también interpuesta por la Procuraduría, que establece la “suspensión del proceso de remojo, pelambre y encalado” de pieles realizado por la tenería.
Mientras en otro plazo de 72 horas el gerente general de la empresa, ingeniero Kurt Preiss, podría alegar en defensa de la tenería y se decidiría el siguiente paso en este proceso judicial.
CONSECUENCIAS
Ahora bien, de realizarse la suspensión de estos procesos en Reptinic se estaría arriesgando la producción diaria de la empresa, que recibe un promedio de 900 pieles y se estaría afectando también a unos 300 trabajadores que laboran en las instalaciones.
La doctora Josefina Cabrera Lugo, directora general del Silais-Granada, aseguró estar consciente del riesgo sanitario que este proceso también implicaría y asegura que como institución han realizado los procedimientos necesarios para evitar “esta medida extrema”.
Sin embargo confirmó que apoyan la denuncia encabezada por la Procuraduría, porque “el mal olor persiste en los alrededores de la empresa debido a las reacciones químicas de sus procesos, aunque sí se ha reducido la frecuencia de su presencia, no se han reducido del todo y esto molesta a la población”, dijo la doctora Cabrera, asegurando que ella misma viaja diariamente por esa carretera y es testigo de esa pestilencia.
Mientras tanto, el ingeniero Kurt Preiss, gerente general de Reptinic, ha sostenido en varias entrevistas con este medio, que “es imposible mitigar totalmente los olores de una industria porque es una característica particular, hacerlo equivaldría a cerrar la empresa y eso sería terrible para los mataderos con que trabajamos y para nuestros trescientos trabajadores”.
Preiss también alega que la zona en que se ubica la empresa fue declarada desde 1992 como PI 2 para la industria pesada y que le parece “absurdo” que ahora pretendan convertir el mismo territorio en un área residencial y turística. A juicio de Preiss, los olores emitidos por su empresa son derivados de los procesos químicos, pero “no son fétidos ni nocivos”.
ESTUDIARÁN NIVELES DE MAL OLOR
Al respecto, la doctora Josefina Cabrera aseguró que el Minsa ya ha iniciado un estudio sobre los niveles permitidos para los malos olores por parte de la industria, debido a que si bien la Ley General del Ambiente señala los malos olores como contaminación no establecen los niveles.
“Nosotros como institución ya iniciamos estudios de impacto en la población, hemos movilizado brigadas de médicos y personal de enfermería y sólo se han detectado enfermedades comunes de la temporada y el área como catarros y diarreas, pero sí se reconoce que la población está molesta por los olores que se sienten en el área y esto está en contra de la garantía de un medio ambiente saludable que establecen las leyes”, explicó.
La doctora Cabrera dijo también que ya están solicitando a través del Minsa central el apoyo de instituciones sanitarias internacionales que permitan medir el nivel de malos olores en el ambiente, para determinar posteriormente si eso es permitido o no.