- “Es una pasada de cuentas a mi marido”, afirma
Miguel FloresCORRESPONSAL/ MASAYA
“Me duele, me siento mal por no seguir ayudando. Yo toda mi vida he ayudado con mi dinero, pero para curar cáncer, dar computadoras, sillas de ruedas y otras cosas, no se pueden dar sin esa ayuda de la Lotería Nacional”, manifestó la Primera Dama de la República, doña Lila T. de Bolaños, ante la decisión de los diputados de anularle el presupuesto que recibía su despacho, equivalente al 50 por ciento de las ganancias de la Lotería Nacional.
La Primera Dama ofreció estas declaraciones luego de entregar una silla de ruedas y una computadora a Grace Torres, una joven discapacitada cuyo caso fue publicado por un programa noticioso internacional.
Dijo desconocer los motivos que tuvo la Asamblea Nacional para suspenderle los 19 millones de córdobas provenientes de las ganancias de la Lotería para su presupuesto del 2006, y aseguró que en lo personal no le afecta, pero sí a las personas que su despacho ayudaba.
Al preguntarle si consideraba que la decisión de los parlamentarios era una pasada de cuentas a su esposo, el Presidente de la República, Enrique Bolaños, la Primera Dama contestó: “Sí, creo que es una pasada de cuentas a mi marido, pero al que están dañando más es a Nicaragua, no es a mí personalmente”.
RETÓ A ARCE
Notablemente molesta, especificó que ya no podrá seguir facilitando quimioterapias, sillas de ruedas, casas, canchas de baloncesto en todo el país. “Si ellos (los diputados) no quieren seguir ayudando no puedo estar en contra de eso, pero yo seguiré ayudando a mi manera, aunque ya no tengo dinero para hacerlo a como antes”, afirmó doña Lila T. de Bolaños.
Al diputado sandinista Bayardo Arce, quien dijo que es ridículo y absurdo que la oficina de la Primera Dama tenga sus propios fondos, porque en otros países son donados por empresarios privados, doña Lila de Bolaños lo retó a que investigue la cantidad de ayuda otorgada por su despacho.
La Primera Dama dijo desconocer si la empresa privada le ayudará en sus obras sociales, enfatizando en que es el Gobierno el que tiene la obligación de hacerlo.
MINSA LAMENTA DECISIÓN
La ministra de Salud, Margarita Gurdián lamentó la decisión tomada por los parlamentarios, asegurando que el despacho de la Primera Dama «era de gran ayuda», ya que ahí se atendía casos que el Ministerio de Salud (Minsa) no podía afrontar.
«Ahora quedará un vacío porque siempre hay una demanda muy fuerte», dijo Gurdián.
Cuando se le preguntó si no creía más lógico que el Minsa obtuviera el dinero que manejaba la Primera Dama y evitar así que la población mendingara medicinas en una oficina ajena a la salud, la ministra dijo que dependía «de qué cosa es la caridad, porque nosotros somos un servicio gratuito que trabajamos con los fondos fiscales y la gente aporta (sus impuestos) para que nosotros funcionemos y eso no es caridad».
AYUDA OTORGADA
El despacho de la Primera Dama, doña Lila T. de Bolaños, logró en el 2004 dar atención a 150 mil pacientes afectados por múltiples enfermedades, 25 mil de ellos atendidos en el dispensario de su oficina.
LOS BENEFICIADOS
“En el 2004, 150 mil personas fueron beneficiadas y con esa suspensión de fondos la Primera Dama no podría hacer nada”, consideró René Rivera, director administrativo y financiero de la Presidencia de la República.
(Con la colaboración de Johnny Cajina).
