- Venían provenientes del refugio silvestre La Flor
Noelia Sánchez RicarteCORRESPONSAL/RIVAS
Más de mil docenas de huevos de tortuga paslama, provenientes del refugio de vida silvestre La Flor, fueron decomisados por la Procuraduría del Medio Ambiente y el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) cuando eran transportados en dos camionetas.
El Procurador Auxiliar del Medio Ambiente en Rivas, Wilber Ibarra, informó que por la tarde del pasado jueves procedieron a decomisar estos huevos que iban contenidos en unos diez sacos (aproximadamente 100 docenas de huevos por cada saco), cuando estaban a punto de salir del refugio La Flor.
La actividad de decomiso se hizo en coordinación con la Dirección de Investigaciones Económicas (DIE) y el Ejército. Ibarra informó que las personas que iban en estas camionetas son originarias de La Concha, Masaya.
El procurador dijo que un primer vehículo Toyota, color negro, placa 092-706, propiedad del señor Carlos José Calero Calero contenía siete sacos con aproximadamente 700 docenas de huevo; en esa camioneta venían tres personas más de apellidos Calero Calero.
En un segundo vehículo propiedad de José Donald Calero Calero, placa 113-366, color celeste, marca Nissan, se transportaban tres sacos grandes y uno pequeño que contenían aproximadamente 320 docenas de huevos; a bordo venían dos personas más, una de ellas menor de edad.
Ambos vehículos fueron decomisados y remitidos a la Policía Económica de Rivas.
EXPECTATIVA POR ARRIBADAS
La imagen es realmente conmovedora, familias completas con niños descalzos correteando por la arena, agripados, con enfermedades en la piel, durmiendo debajo de un plástico. La realidad es aún más dura: no pueden estar en la zona por tratarse de un área protegida.
Se trata de unas 35 personas que se encontraban el pasado miércoles “viviendo” en champas en el refugio de vida silvestre La Flor, a la espera de la salida de tortugas paslama para obtener huevos y luego comercializarlos.
Julián Miguel Suárez, uno de los pobladores que estaba en la costa de la playa La Flor, indicó que habían llegado ahí porque hay un acuerdo firmado con la comunidad en donde se establece que a partir del primero de febrero hasta julio, hay libertad para que se saque el huevo.
Sin embargo, Marena y la Procuraduría han dejado claro que hay una veda indefinida en este refugio y que ya hay planes establecidos con la comunidad para el aprovechamiento del huevo.
“Con estos huevos hay negocios, en julio salieron 115 sacos de huevos amparados con alguien del Marena, ellos se las quieren dar de honraditos y ellos son los que hacen zanganadas con los huevos cuando está en veda la tortuga”, señaló don Julián.
Pobladores en la costa de La Flor esperando a que salgan tortugas para tomar sus huevos y comercializarlos.
