- Colegio de Periodistas pide autorregulación ética del periodismo de sucesos
José Adán Silva
La conclusión es unánime: los periodistas que cubren las notas rojas para los programas televisivos deben someterse a una autorregulación ética de su ejercicio profesional, para evitar seguir cometiendo abusos contra los televidentes.
Ésa fue la posición que asumió ayer el Colegio de Periodistas de Nicaragua durante el foro debate denominado La incidencia de la nota roja en la conducta de la población, que se realizó ayer en la Universidad Hispanoamericana.
En este evento participaron reconocidos periodistas, psiquiatras, abogados y catedráticos, así como estudiantes de Derecho y Periodismo. En la mesa de discusión estuvieron la psiquiatra Gioconda Cajina, los periodistas Félix Cisneros, Manuel Eugarrios, Rodolfo Tapia Molina, Ignacio Briones Tórrez, Irma Franco, Ricardo Trejos Maldonado y Mario Fulvio Espinoza.
GENERACIONES ENFERMAS
En este evento la doctora Gioconda Cajina presentó un estudio científico sobre las consecuencias en la salud mental de la violencia de los medios de comunicación. Uno de los hallazgos destacados en dicho estudio es que los medios de comunicación que promueven este tipo de programas violentos están generando una situación de “televisitis” (neurosis) y “televiosis” (psicosis), en las personas que los ven.
Según la siquiatra, la continua exposición de hechos violentos por televisión está formando una generación de personas que con el tiempo se pueden volver insensibles sociales y con comportamientos proclives a la violencia.
Al final de la discusión, los miembros de la mesa hicieron un llamado a los dueños de medios de comunicación y a los periodistas, a que ejerzan la función periodística con mayor responsabilidad social, con principios éticos y basados en el respeto a las personas y sus derechos humanos.
