Barry WilnerAP
JACKSONVILLE.- Los Patriots versus los Eagles en el Super Bowl 2005. Apúntelo también para el 2006 y por qué no en el 2007.
No es chiste. Los dos protagonistas de la final de la NFL este domingo, tienen suficiente arsenal para mantenerse en los puesto cimeros de la liga por mucho tiempo. El suficiente dentro de una época de paridad, estimulada por la agencia libre y los topes salariales.
Ya sea que los Eagles atrapen su primer campeonato de la NFL desde 1960 o que los Patriots se conviertan en el segundo equipo que gane tres Super Bowl en cuatro años, ambos equipos serán favoritos para alzarse con los títulos de sus conferencias la próxima temporada. La casualidad no ha tenido nada que ver en que éstos hayan alcanzado el nivel en el que se encuentran.
“Sólo tratamos de usar la misma fórmula que empleamos para los negocios”, dijo el propietario de los Patriots, Robert Kraft. “El secreto es contratar el mejor talento disponible. Y cuando se consigue ese talento, comprometidos a largo plazo y compartiendo tu visión, por supuesto que las cosas te salen bien”.
Nueva Inglaterra ha sido la excepción a la regla en la NFL, un equipo dominante cuando varios del montón logran clasificarse a los play-offs.
GRAN ESTRATEGA
Los Patriots tienen al frente a un técnico Bill Belichick, que ha demostrado ser uno de los mejores estrategas en la historia de la liga.
La clave para los Patriots ha sido contratar jugadores que se han acoplado excepcionalmente al estilo de Belichick.
En algunos casos Belichick ha atinado como pocos, como fue el caso de fichar a Tom Brady en la sexta ronda del reclutamiento universitario del 2000.
También por tener la paciencia para retenerlo en el equipo, lo que se premió cuando Drew Bledsoe se lesionó al comenzar la campaña del 2001, abriéndole las puertas a Brady, quien aún no conoce el significado de una derrota en un partido de postemporada.
El de Brady no es el único caso. Los Patriots han encontrado varias otras gemas escondidas en el reclutamiento universitario y en la agencia libre. Los atributos de sus adquisiciones siempre son los mismos: jugadores polifacéticos, entrega al equipo y con ganas de hacerse un nombre.
Es así como Troy Brown, el mejor receptor de los Patriots puede hacer de nickel back. Los linebackers Willie McGinest, Tedy Bruschi y Mike Vrabel pueden desempeñarse en otras posiciones en el campo. A Brady le sobran los receptores para disparar a gusto sus pases.
Cuando Belichick quiso añadir un running back para balancear el ataque, los Patriots lograron traer a Corey Dillon, que tenía fama de problemático en Cincinnati. Resultó que el mal genio de Dillon tenía que ver en que estaba harto de perder con los Bengals. Como parte de los Patriots, Dillon fijó un récord de yardas por tierra para el equipo y podría ser la ficha decisiva ante los Eagles.
TRAS RACHA DE COWBOYS
Lo que los Patriots buscarán hoy es emular los tres títulos conseguidos por los Cowboys de Dallas en cuatro campañas (1992, 93 y 95) pero bajo circunstancias más difíciles.
Andy Reid no se queda atrás. El técnico de los Eagles es otro genio, llevando a su equipo a cuatro finales consecutivas en la Conferencia Nacional. Los Eagles finalmente están en el Super Bowl, por primera vez en 24 años tras vencer a Atlanta el mes pasado.
Aun si Filadelfia sucumbe este domingo, éste es un equipo armado para estar peleando títulos para rato. Tienen disponibles 18 millones de dólares para gastar en fichajes para la próxima temporada y la partida de la mayoría de sus agentes libres no socavaría sus ambiciones.
Los Eagles han cobijado a sus mejores jugadores con contratos a largo plazo, incluyendo a Donovan McNabb, Terrell Owens, Jevon Kearse, Brian Dawkins, Lito Sheppard, Michael Lewis y Sheldon Brown.
Además, la Conferencia Nacional es un desastre, siendo los Eagles un equipo netamente superior a los demás contendores. Los Patriots, por su parte, no tienen ese lujo en una reñida Conferencia Americana.
El dueño de los Eagles Jeffrey Lurie optó por calcar el ejemplo de dinastías de antaño en la NFL, como los Cowboys y 49ers. Salvo la falta de trofeos en sus vitrinas, su equipo es muy similar al de Kraft.
“Somos los dos equipos más exitosos de esta década”, declaró Lurie. “Hemos invertido más de 300 millones de dólares en nuevos estadios”.
Eagles y Patriots han dado en el blanco. Si bien a alguno le tocará perder este domingo, tienen algo en común para el año que viene y los subsiguientes.
Más apariciones en el Super Bowl.
PAUL MCCARTHY, EL ARTISTA PRINCIPAL
Con los dos equipos listos para la gran batalla deportiva, el resto de los aspectos relacionados con el Super Bowl, incluido el montaje artístico del intermedio del partido, está asegurado para que este año no haya el destape fugaz de un busto femenino, como sucedió en Houston con la cantante Janet Jackson.
El artista principal en esta ocasión será el legendario ex beatle Paul McCarthy, quien en plan broma dijo que «iba a salir desnudo al escenario».
La cadena de televisión Fox será la que tenga los derechos de la transmisión del partido, que comenzará a las 6:30 de la tarde hora del Este (4:30 hora de Nicaragua) y será visto a través de todo el mundo.
El consumo de comidas y bebidas durante las más de cuatro horas de transmisión se triplicará entre los casi 150 millones de estadounidenses que seguirán las incidencias del partido, mientras que el mundo de las apuestas ilegales vivirá también la jornada más rentable de todo el año, con miles de millones de dólares en juego.
