Róger Matus Lazo
En Edicto sin validez, el más reciente poema publicado por Julio Valle-Castillo (NAC/08/01/05), se lee esta estrofa: “Pasará la globalización,/el neoliberalismo que es/ neoconservatismo,/los BM, el FMI, el CAFTA/y la Poesía estará fresca,/ como mujer recién salida del baño (…)”
Las palabras BM (Banco Mundial), FMI (Fondo Monetario Internacional) y CAFTA (Tratado de Libre Comercio entre Centro América y Estados Unidos, del ing. Central American Free Trade Agreement) son una forma breve y práctica para representar gráficamente el nombre de esas instituciones u organizaciones. Son siglas.
CRITERIOS DE FORMACIÓN DE SIGLAS
La formación de una sigla se realiza, generalmente, mediante las letras iniciales del nombre a que se refieren. Sin embargo, son muchos y variados los criterios adoptados: desde letras iniciales, como BDF (Banco de Finanzas) hasta sílabas iniciales de los apellidos, como el caso de SOVIPE (Solórzano Villa Pereira).
DISTINCIÓN ENTRE SIGLA, ACRÓNIMO Y ABREVIATURA
Una consideración importante es la distinción entre sigla, acrónimo y abreviatura. Cuando una sigla ha pasado a formar palabra —nos explica la Real Academia Española—, es decir, que la forma abreviada resulta fácilmente pronunciable y puede leerse como se escribe, constituye un acrónimo. En el español general citamos como ejemplo ONU (Organización de las Naciones Unidas), UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, del ing. United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization), UNICEF (Fondo Internacional de las Naciones Unidas de Socorro a la Infancia, del ing. United Nations Internacional Children’s Emergency Fund). En Nicaragua tenemos siglas que constituyen acrónimos como: ENITEL (Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones), ANDEN (Asociación Nacional de Educadores de Nicaragua), INISER (Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros), etc.
Un rasgo significativo del acrónimo es que, precisamente por ser fácilmente pronunciable como una palabra, acaba por incorporarse al léxico común. Así, una palabra como SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida, traducción del ing. acquired inmunodeficiency síndrome) ya se ha lexicalizado y aparece en el Diccionario académico en minúscula: sida. O el caso de OVNI (objeto volador no identificado, calco del inglés unidentified flying objet), que figura igualmente en minúscula: ovni. En realidad, la generalización del acrónimo puede permitir escribirlo con minúscula, total o parcialmente, como Unesco y Unicef.
Todo acrónimo es una sigla, pero no a la inversa, porque hay siglas como CPDH (Comisión Permanente de Derechos Humanos) que no podría derivar en acrónimo por la forma difícil de pronunciar, lo que obliga al hablante a su deletreo.
La abreviatura, como la define el Diccionario de la Academia, “es la representación gráfica reducida de una palabra o grupo de palabras, obtenida por eliminación de algunas de las letras o sílabas finales o centrales de su escritura completa”. Por lo general, una abreviatura lleva punto y, se escribe con mayúscula o minúscula según corresponda a la palabra o expresión abreviadas; por ejemplo: S.S. (Su Santidad), pág. (página), c.e. (correo electrónico), etc. (etcétera).
La sigla, el acrónimo y la abreviatura son formas abreviadas. El acrónimo —cuando se ha incorporado al léxico general y por tanto aparece en el diccionario escrito en minúscula— admite división con guión en final de línea y puede, además, pluralizarse. Es el caso de elepé (un elepé, dos elepés) y ovni (un ovni, dos ovnis).
La sigla y la abreviatura nunca se dividen, pero esta última admite plural: págs. (páginas).
La sigla y el acrónimo son abreviaciones gráficas pronunciables. La abreviatura, en cambio, nunca se lee como se escribe. El hablante tiene que restablecer todas las letras omitidas en su representación gráfica. Así que, no decimos “Ud”, sino “usted”.
Volvamos a la sigla. Cuando la forma de una sigla es impronunciable, el usuario de una lengua se ve obligado a deletrearla. Es el caso de FBI (del ing. Federal Bureau of Investigation), que pronunciamos efe-be-i); DDT (dicloro-difenil-tricloroetano), que pronunciamos de-de-te; o el de CPF (cuerpo de protección física), que pronunciamos ce-pe-efe.
A veces, en la pronunciación de la sigla se han integrado algunas vocales, con lo que ha pasado a constituir una palabra incorporada en el diccionario, como el caso de elepé, acrónimo de la sigla LP (del ing. long play, larga duración).
Como podemos advertir, no siempre una sigla se emplea en su forma hispanizada, quizá porque la sigla extranjera se ha difundido ampliamente o por la dificultad de hispanizarla, como IBM (Máquinas de Negocio Internacional, del ing. Internacional Business Machines); o CIA (Agencia Central de Inteligencia, del ing. Central Intelligence Agency).
Para saber si una sigla se usa en masculino o en femenino, basta fijarse en la palabra portadora de la significación en la forma abreviada. Así, decimos el Medc, porque la palabra núcleo es “Ministerio”, que dicho sea de paso casi siempre aparece al comienzo. En algunas ocasiones, recurrimos a un núcleo callado u omitido, como el caso de un elepé, porque pensamos en “disco” (masculino). A veces, se piensa en una palabra que resulta más expresiva o significativa para el hablante, como el caso de la DEA (Departamento Estadounidense de Lucha contra las Drogas, del ing. Drug Enforcement Administration). Hay circunstancias en las que los hablantes no le asignan ningún género a la sigla, o al menos lo introduce o modifica; así, decimos: Voy a ENEL y no: Voy a la ENEL.
Las siglas no se pluralizan. Y aunque pueden pluralizarse en la pronunciación, como nos dice la Academia, en la escritura permanecen invariables. Se puede decir “Las oenejés”; pero debemos escribir: las ONG (organización no gubernamental). Debe evitarse, como la Corporación de Madrid lo ha advertido, “el uso tomado del inglés, de realizar el plural de las siglas añadiendo una s minúscula, precedida o no de apóstrofo escribir”, como se ha acostumbrado en nuestro país. Bastan dos ejemplos de nuestros diarios de circulación nacional:
Institución requiere contratar coordinador técnico con conocimiento sólido de desarrollo de ONG’s … (END/21/06/03, p.8).
En el caso de algunas ONG’s, éstas deben aportar el uno por ciento sobre los intereses recibidos por los préstamos hechos. (LP/13/08/03, p. C1).
CONSIDERACIONES IMPORTANTES SOBRE LA ABREVIATURA
Cualquier palabra o grupo de palabras admite abreviación, y no es posible establecer un número fijo y constante, ya que hay relativa libertad para crear las que se consideren necesarias, particularmente en listas, catálogos, etc.
Con frecuencia se emplea la misma abreviatura para diferentes palabras; por ejemplo, AA. es abreviatura de autores y de Altezas, y en Nicaragua es la abreviatura de alcohólicos anónimos.
Asimismo, una palabra puede estar representada por diferentes abreviaturas, como Lic. Ldo. y Licdo. (licenciado); tel., teléf. y tfno. (teléfono); a. J. C., a. C., a. de C, a. de J.C. (antes de Cristo).
Las abreviaturas se escriben con mayúscula o minúscula inicial de acuerdo con la escritura de las palabras que representan. Ejemplos: S.M. (Su Majestad); apdo. (apartado). Hay sin embargo muchas excepciones. Se escriben siempre con mayúscula las abreviaturas de los tratamientos: U. o Ud. (usted); los cargos: Pdte. (presidente); los títulos académicos: Arq. (arquitecto). Hay también muchos usos dobles (con minúscula o mayúscula, indistintamente), como c. o C. (calle), p.o. o P. O. (por orden).
Las abreviaturas llevan, por lo general, punto después de la parte escrita; pero hay también sus excepciones, como los puntos cardinales: N (Norte), S (Sur); las unidades de medida como km (kilómetro), cm (centímetro); los símbolos químicos como O (oxígeno), He (helio), etc.
Como norma general, las abreviaturas llevan tilde cuando la palabra representada la lleva; por ejemplo: admón. (administración), cód. (código), máx. (máximo), mín. (mínimo), etc. Sin embargo, algunas abreviaturas se escriben sin tilde, aun cuando la palabra representada sí la lleva; por ejemplo: a (área), ha (hectárea), Pbro. (Presbítero).
El plural se forma, por regla general, duplicando la letra. Ejemplo: pp. (páginas), FF.CC. (ferrocarriles).
Algunas abreviaturas están formadas con las iniciales del nombre en su lengua de origen; por ejemplo: VHS (del ing. video home system, sistema de vídeo doméstico); CD (del ing. compact disc, disco compacto; CD-ROM (compact disc-read only memory, disco compacto sólo de lectura, cederrón).
Siglas, acrónimos y abreviaturas son abreviaciones de uso frecuente en la comunicación. Escribámoslas correctamente pues, como decía el maestro Fidel Coloma, “la ortografía es para la escritura lo que las buenas maneras son para la vida en sociedad”.
El autor es Miembro de Número de la Academia Nicaragüense de la Lengua.