Anne Field
Parte de la comunicación es no verbal. Por esa razón, la manera en que una persona expresa algo tal vez contradiga lo que está diciendo. Por ejemplo, si usted formula un comentario inocuo mientras emplea un lenguaje corporal amenazante, un empleado posiblemente registre el mensaje no verbal.
Basta analizar la posición de la mano. «Cuando un gerente coloca sus manos con las palmas hacia abajo, es un gesto de dominación», dice Ray McGraime, un experto en comunicación no verbal de Nueva York. Lo mismo ocurre cuando alguien estrecha la mano del empleado con la palma de la mano hacia abajo, o coloca la otra mano en su hombro. «Si usted intenta decirle a la persona que está haciendo realmente un buen trabajo, su lenguaje no verbal está diciendo algo muy distinto», señala.
Asegúrese que el ritmo y el tono de su mensaje se equipare con lo que usted desea señalar. Cuando el ritmo de sus palabras sea más lento y el tono más bajo, usted se mostrará más intimidatorio.
Y sea sensible al contexto: el sitio donde es difundido un mensaje podría afectar la forma en que es oído. Una discusión en la oficina del gerente, con el ejecutivo sentado detrás del escritorio, puede transmitir un mensaje diferente que cuando es expresado en el cubículo del empleado. Un comentario formulado a un empleado que está sentado a su derecha, generalmente una posición de dominio, puede enviar un mensaje menos positivo que si es dicho a la misma persona sentada a su izquierda.
