Elízabeth Romero
Tres personas perdieron la vida en las últimas 12 horas, en diferentes hechos sangrientos ocurridos en el Distrito Seis de Managua. En los tres casos los autores se encuentran prófugos.
Julio César Torres Rodríguez, de 23 años, es una de las tres víctimas. La madrugada del pasado domingo fue encontrado inconsciente y semidesnudo, al lado oeste del Recinto Universitario Pedro Arauz Palacios (Rupap). Desde esa fecha el joven había permanecido inconsciente, pero el miércoles abrió los ojos, por lo que sus familiares pensaron que estaba mejorando.
Ingrid Tatiana Orozco Rodríguez, hermana del fallecido manifestó que el sábado por la noche su hermano salió de su casa, pero no regresó.
La mañana del domingo conocieron que había sido encontrado tirado en la parte trasera del recinto universitario, después de haber sido golpeado por desconocidos, presuntamente a tubazos, lo cual le provocó trauma craneoencefálico.
Al amanecer de este viernes el joven se rindió a la muerte en un hospital capitalino donde se encontraba recluido.
En el Distrito Seis de la Policía, únicamente existe una denuncia de su madre Norma del Socorro Rodríguez Benavides, posterior a las lesiones sufridas. Las autoridades policiales desconocían ayer que Torres se había rendido a la muerte después de varios días de agonía.
OTRO HOMICIDIO
En otro barrio de ese distrito capitalino, en Laureles Sur, Jonathan Martínez Mena, de 19 años, murió desangrado tras recibir una estocada en la tetilla izquierda, cerca de la acera de una casa esquinera en las inmediaciones de la terminal de buses de la ruta 163.
Un charco de sangre, fue todo lo que quedó en el sitio donde el muchacho apareció tendido. Hasta ayer se desconocía el nombre de los autores.
Oficiales de inteligencia policial investigaban ayer en el lugar del crimen.
ATARDECER SANGRIENTO
Horas antes, al empezar la noche del jueves, vecinos del barrio José Dolores Estrada se vieron impactados por la muerte de Jorge Domingo Arauz Almendárez, de 34 años, quien fue muerto de un balazo por la espalda cuando reclamó a su agresor por los golpes propinados a un sobrino suyo, tres días antes. El autor es un menor quien huyó.
