- Derechos de navegación que reclama Costa Rica no deben ser motivo de tensión, considera canciller tico
Josué BravoCorresponsal / Costa Rica
Costa Rica espera que las relaciones diplomáticas con Nicaragua no se vuelvan tensas una vez que ambos países reinicien las conversaciones sobre la navegación de policías ticos armados en el río San Juan, previstas para septiembre próximo.
El 26 de septiembre se vence el plazo de tres años que ambos países fijaron para reiniciar el diálogo sobre este tema, pero el canciller de este país, Roberto Tovar Faja, abogó para que se realicen en un marco de respeto, “el mismo que ha caracterizado a dos países vecinos”.
Durante un encuentro que sostuvo con periodistas nicaragüenses, Tovar explicó que si otros temas sensibles como el migratorio no han servido para tensar las relaciones entre Nicaragua y Costa Rica, el tema del San Juan tampoco debería dar indicios para generar conflictos.
“Lo cierto del caso es que no es lo mismo tratar cualquier proyecto entre amigos, que entre enemigos”, como lo son estos dos países, dijo el jefe de la diplomacia costarricense.
costa rica reclama “algunos” derechos
Agregó que “Costa Rica no pone en duda que el San Juan pertenece absolutamente a Nicaragua y que tampoco en Nicaragua se pone en duda que Costa Rica tiene algunos derechos sobre el río”.
Sin embargo, explicó que ante este marco de entendimiento surge un nuevo problema entre los ciudadanos de ambos países, pues el pueblo de Nicaragua no puede aceptar que su Gobierno limite sus derechos sobre el río, algo que también pensarían los ticos.
“¿Cómo se debe abordar este tema? No es el momento de expresarlo, pero sí debe tratarse con el debido respeto y participación de ambos pueblos”, acotó Tovar.
El funcionario piensa que debe haber una solución a este diferendo, tomando en cuenta parámetros que no limiten los derechos de cada uno.
“Lo que sí es cierto es que no podemos obviar el tema después de 26 de septiembre”, agregó.
Durante una cumbre de presidentes centroamericanos realizada el 26 de septiembre del 2002 en La Garita, Alajuela, ambos países acordaron extender por tres años el plazo para negociar la navegación de policías ticos armados por el río San Juan, sin que el Gobierno costarricense pierda el derecho de presentar una acusación en la Corte Internacional de La Haya una vez que se cumpla el plazo.
Este acuerdo evitó que Costa Rica se viera obligada a acudir a la Corte Internacional antes del 23 de octubre de ese año, tal y como estaba previsto, para defender su derecho a la libre navegación sobre el río San Juan.
