Norma Valle
Los niños del hogar de huérfanos Siervas del Divino Rostro disfrutaron de una semana de alegría y felicidad después de compartir juegos con diez ciudadanos estadounidenses que emprendieron la misión de restaurar las infraestructuras del albergue.
El deterioro de los baños, puertas, comedor, canchas y cuartos del lugar conmovió al grupo de norteamericanos que se dieron la tarea de rehabilitar el hogar para mejorar las condiciones de vida de los pequeños.
“En mi visita anterior a Nicaragua tuve la oportunidad de venir al hogar y quedé muy conmovido, por eso invité a algunos amigos a que me acompañaran a compartir un rato de felicidad con ellos”, dijo Jim Hugins.
Muchas de las personas que emprendieron la misión de venir a Nicaragua a ayudar a los niños huérfanos nunca antes habían hecho algo parecido.
Laurie Davidson fue la primera vez que viajó fuera de Estados Unidos.
“Amando a los niños, reparamos cosas deterioradas y pintamos el hogar, es una gran bendición, Dios lo puso en mi corazón”, manifestó emocionada Davidson.
Los americanos pertenecen a la Iglesia Bautista de Durango Colorado, Estados Unidos, y fueron invitados por Cruzada Estudiantil y Profesional para Cristo de Nicaragua.
“Mirar que los niños viven en condiciones difíciles y enfermos nos sensibilizó y decidimos ayudar”, expresó Karla Hassan, directora de la organización que desde hace un año apoya y gestiona ayuda para los niños huérfanos que viven en Siervas del Divino Rostro.
El idioma no fue obstáculo para los niños que disfrutaron y compartieron juegos y travesuras con ellos. “Nos vinieron a alegrar un rato, pocos hablan español, no entendíamos lo que decían pero por señas logramos comunicarnos”, dijo Ninoska Lisseth, de 16 años.
NECESIDADES ABUNDAN
El hogar Siervas del Divino Rostro alberga a casi cien niños y niñas abandonados por sus padres.
“Tenemos niños de meses, hasta los 18 años, les enseñamos mecánica, computación, caligrafía, corte y confección, para que cuando sean mayores tengan como defenderse”, expresó la religiosa Celia Bustos.
A pesar que el hogar tiene capacidad para amparar a 150 niños, no cuentan con condiciones económicas ni para mantener a los actuales.
Si desea colaborar con el orfanato y quiere visitar sus instalaciones, está ubicado en el municipio El Crucero, entrada a Las Nubes una cuadra al este, o pueden llamar al teléfono 291-2340.
