Alina Lorío L.Corresponsal / Ocotal
Una resolución del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) de destituir a la Junta Directiva Departamental provocó señalamientos mutuos, palabras soeces y el rompimiento final de la asamblea cuando directivos municipales y convencionales se retiraron en “desobediencia y desacuerdo” con sus superiores.
Los ex alcaldes y alcaldes entrantes respaldaron al ingeniero Luis Antonio Sarantes, presidente departamental liberal destituido por el CEN por invitar a líderes considerados como “traidores” al acto de traspaso de gobierno en El Jícaro.
La directiva departamental del PLC fue defenestrada en Nueva Segovia, de acuerdo a una resolución del CEN que fue comunicada ayer a los directivos y convencionales departamentales sin posibilidades de apelar o discutir el tema. El diputado Carlos Gadea Mantilla fue nombrado como presidente de la Junta Directiva Departamental “provisional”.
La anterior directiva del PLC de Nueva Segovia concluiría su período de tres años en marzo próximo, pero la visita el pasado 28 de enero de Eduardo Montealegre, José Antonio Alvarado y Néstor Delgadillo a El Jícaro aceleró su destitución.
“No estoy de acuerdo con la constitución de una nueva Junta Directiva en Nueva Segovia, me duele mucho que esto sea algo impuesto y que de una manera chantajista y drástica se destituya a quienes lograron mantener ocho alcaldías, de las 12, en manos del PLC”, sostuvo Gerzan Pozo, alcalde liberal recién electo de Quilalí, quien se consideró un “100 por ciento arnoldista”, al igual que Pablo Ortez, ex alcalde liberal de San Fernando.
Enrique Quiñónez, del CEN-PLC, fue quien exacerbó los ánimos de convencionales y directivos municipales, al responder molesto a señalamientos que éstos profirieron en contra de la dirigencia nacional del partido
“Los que se pongan a retar a Arnoldo Alemán tienen que asumir las consecuencias de sus actos”, advirtió Quiñónez.
