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En Rivas se fundó el periodismo moderno

Sergio Espinoza Hernández

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En Rivas se fundó el periodismo moderno


Sergio Espinoza Hernández




El Porvenir de Nicaragua era bilingüe, se editaba en español e inglés con el nombre The future of Nicaragua. Comienza a circular en 1865, dirigido por Henrique Gottel, durante diez años. Se imprimía en su propio taller, imprenta El Porvenir, ubicado frente a la casa de Tranquilino Cantón, cerca de la hacienda Santa Úrsula, salida a Granada, en la ciudad de Rivas.

No era gratuito, no se voceaba en las calles, se vendía por suscripción, valía dos pesos fuertes por trimestre, pagados por adelantado. Los ejemplares iban rotulados con el nombre del suscriptor. Salía primeramente cada quince días, los primeros y los quince de cada mes (bimensual), posteriormente se convirtió en semanario, salía cada sábado.

Tenía agencia en San Juan del Sur, San Juan del Norte, Granada, Masaya, Managua, León, Chinandega, Corinto, Ocotal (Nueva Segovia), Matagalpa, Acoyapa, La Libertad y Juigalpa (Chontales).

Diseño gráfico. Era un tabloide, diseñado a cinco columnas, de cuatro páginas: dos en español, una en inglés y una página de anuncios bilingüe. El material periodístico estaba compuesto por una especie de nota editorial, cartas, ensayos, informes, comunicados, reproducción de libros. Realmente se encuentra en él muy pocas noticias a como las concebimos ahora. Tampoco había titulares. Desde luego que no había fotografía, era puro texto, grandes “sábanas”.

Eran tituladas sus secciones permanentes, una nota del editor firmada con El Porvenir, “Nuestra Correspondencia” cartas y escritos remitidos del propio Rivas, Potosí, San Juan del Sur, San Juan del Norte, Granada, Chinandega y de los lugares donde tenía agencia, además del extranjero: Costa Rica, Panamá, Nueva York o California. Había una sección titulada Variedades y, desde luego, anuncios.

Se publicaban artículos en serie como el recién publicado libro escrito por el general William Walker, La guerra de Nicaragua, traducido por El Porvenir. Sus noticias se basaban en cables de California, Europa por vía Nueva York, a través de los servicios de telégrafo.

Anuncios. Los anuncios valía 0.50 centavos las primeras seis líneas, si era de mayor tamaño o permanencia se daba “un liberal descuento”. Sus anuncios más frecuentes eran de la Compañía Centroamericana del Tránsito, que informaba sobre la ruta y salida de los vapores y los precios del pasaje.

El turismo también hacía uso del periódico, como los hoteles Lafayette, California, Centroamérica, Unión, Granada, hotel Rivas de Hamdorff & Leszinsky que valía doce pesos fuertes el mes. Se anunciaban también el comercio como la Víctor Mastayser, Sastre Francés o Botica Granada. Además tenía una especie de clasificados, venta o alquileres de haciendas, ganado, equinos o casas.

La novedad eran las imágenes en los anuncios, por ejemplo el de bacalao del afamado aceite de hígado de bacalao, un árbol de pectoral de anacahuita, una águila de zarzaparrilla de Bristol, una cascada de agua florida, una diligencia tirada por mulas, un vapor o la imagen de Bristol de píldora vegetal de Bristol. Como siempre las nuevas tecnologías entran primeramente por el arte de la publicidad.

Libertad de prensa. Gottel era un editor que daba cabida en las columnas de su periódico a todas las ideas conservadoras o liberales, católicas o luteranas, radicales o moderadas, clericales o masonas, a favor o en contra del gobierno, en oposición o alineadas a un partido. Los debates de pensamientos eran constantes entre creyentes o herejes y las polémicas entre nacionalistas o centroamericanistas.

El Porvenir de Nicaragua fue un abanderado de la prensa libre o como se decía en esa época, de la libertad de imprenta, a tal punto que “un día publicó o dejó publicar en su semanario una sátira contra la Iglesia y el obispo prohibió la lectura de aquel periódico bajo pena de excomunión”. En otra ocasión publicó un artículo titulado María Alacoque que “los jesuitas hicieron temblar la cátedra sagrada denunciando al impío autor de aquella barbaridad: la sociedad se conmovió: la curia preparó sus baterías contra el periódico reincidente y la excomunión dejó asomar su mortífera a acelerada punta”, nos manifiesta un texto firmado por el granadino Enrique Guzmán en El Porvenir de Nicaragua año IX, número 4, con fecha de enero 4 de 1874.

Valoración. El Porvenir de Nicaragua no fue el primer periódico del país, le antecedieron muchos otros que salían esporádicamente, estaban ligados a la política o eran órganos del gobierno, de la Iglesia Católica o del ejército, su tendencia era hacia la divulgación de pensamiento, más que a la información o la noticia, eran locales, los que más progresaron fueron las gacetas oficiales y los boletines.

Como dice el historiador José H. Montalbán, El Porvenir es “el semanario que cambió totalmente la faz del periodismo”. Recientemente Mario Fulvio Espinoza afirma que con El Porvenir “el periodismo nicaragüense da su primer salto de calidad”.

Definitivamente con Henrique Gottel, Nicaragua entra en la historia del periodismo moderno, con su periódico promotor de la prensa libre, independiente del gobierno y de los partidos políticos, fue colaborador en la obra de civilizar al pueblo y defensor del debate de las ideas en todas las direcciones.

El autor es periodista