Roberto Pérez Solís
La Distribuidora Amerrisque, ubicada en Bello Horizonte y dedicada a la comercialización de carnes y embutidos, fue clausurada por el Sistema Local de Atención Integral en Salud (Silais), de Managua, por incumplir los requerimientos sanitarios establecidos en la Ley General de Salud y Ley de Organización y Competencia.
En compañía de efectivos policiales de la Estación Cuatro de la Policía Nacional y previo a una discusión con algunas trabajadoras, el doctor Manuel Baltodano, director de Salud Ambiental del Silais, informó al señor Mario Oporta, gerente propietario de la distribuidora, el contenido de la resolución administrativa.
Entre las irregularidades encontradas por los técnicos higienistas del Minsa sobresalen: vencimiento de la licencia sanitaria, presencia de cucarachas en las máquinas de moler carne, algunas máquinas procesadoras en mal estado, productos empacados sin etiqueta y un exceso de ruido a lo interno del negocio.
El doctor Baltodano indicó que el ruido que emiten las máquinas procesadoras se expande varias cuadras de la calle de donde se ubica la distribuidora, hay un permanente hedor y hasta residuos de sangre y vísceras se ha encontrado en las cercanías.
¿PROBLEMA VECINAL?
Tanto Mario Oporta, su hija y demás trabajadores aseguran que el proceder del Minsa se debe a unos cuantos vecinos “mal intencionados y envidiosos” que mucho molestan y que su propósito es no dejarlos trabajar.
“Tenemos nuestras cosas legales, no es necesario que nos cierren, todo lo que se dice es mentira, que una venga y descargue la res en canal caliente es una cosa, pero no se echa el desecho a la calle”, expresó Arianne Oporta.
Pero el director de Salud Ambiental dijo que se realizó una encuesta por todo el vecindario y el 90 por ciento de los consultados se quejó de la forma como labora la distribuidora. Añadió que por encontrarse en una zona residencial la Alcaldía de Managua estuvo de acuerdo con el cierre.
“La verdad es que aquí hay un hedor constante a sebo, a desperdicios de carnes, aclaramos que no tenemos ningún problema vecinal, soy abogado y me mantengo en mi trabajo, pero ya es inaguantable la sangre y huesos en la calle”, indicó Ariel Jiménez, vecino del negocio.
Siguiendo lo establecido por la ley el propietario de la Distribuidora Amerrisque tiene 15 días para apelar la notificación y tratar de arreglar su situación ante las autoridades del Silais-Managua.
