Róger Fischer S. Era sábado por la tarde, el calor sofocante fue disminuido por el aire acondicionado de la capilla del Colegio Calasanz. El acto eucarístico se inició como de costumbre y la lectura del Evangelio citó el milagro de Cristo, cuando frotando sus dedos con lodo y saliva colocó sus manos sobre los ojos […]