- Fue arrastrado por una corriente en el sector conocido como “Triángulo de las Bermudas”
- Participaba en viaje organizado para los trabajadores de Cainsa
Luis Alemán Saballos
El tradicional viaje de vacaciones que la empresa embutidos Cainsa otorga a sus trabajadores cada época de verano se convirtió ayer en una tragedia luego que uno de sus empleados murió ahogado al ser arrastrado por las corrientes de la zona conocida como “Triángulo de las Bermudas”, en las playas de Pochomil.
Se trata del joven Benjamín Vanegas, de 20 años, trabajador del área de producción de Cainsa, quien viajó acompañado de su novia Fátima Suárez, de 18.
Vanegas vivía 900 metros hacia el norte de Cainsa, ubicada sobre el kilómetro 12 y medio de la Carretera a Masaya.
La jefa de Recursos Humanos de la empresa, María Antonia Ponce, relató que unas 120 personas, entre empleados y familiares, salieron hacia Pochomil en una excursión que la empresa da a sus empleados y cuando tenían cerca de dos horas de disfrutar de las aguas y la música, la novia de Vanegas dio la voz de alarma sobre la desaparición del muchacho.
“Fue una tragedia, tenemos 15 años de hacer estos viajes y jamás se había presentado un hecho de esta naturaleza, estamos muy consternados”, afirmó la señora Ponce.
EN LAS PROFUNDIDADES
Atacada por los nervios Fátima Suárez, novia del ahora occiso, relató que se bañaban a unos 100 metros de la costa cuando de pronto la fuerza de una ola los hizo perder equilibrio y soltarse de las manos.
En medio de la desesperación ambos se buscaron y Vanegas logró agarrarla e impulsarla hacia la costa, pero él no pudo salir, al parecer, arrastrado por las corrientes que hay en la zona, relató Suárez.
A como pudo, la muchacha salió a la playa llorando y gritando que su novio se había ahogado, inmediatamente un grupo de sus compañeros de trabajo se dieron a la tarea de buscarlo con resultados negativos, mientras otros asistían a Suárez, quien del impacto se desmayó varias veces.
FUE RÁPIDO
Según la señora Ponce, todo ocurrió en un abrir y cerrar de ojos.
“Los acababa de ver en la costa cuando caminaban hacia las aguas, a los minutos ella lloraba y gritaba que su novio estaba ahogado”, afirmó la responsable de Recursos Humanos de Cainsa.
Ponce detalló que salieron de la empresa cerca de las 7:00 a.m. de ayer sábado y llegaron a Pochomil a las 8:20 a.m.
Todos dispusieron ocupar un solo rancho para estar juntos y luego de acomodarse, cada quien hizo lo suyo.
Vanegas, quien estaba acompañado de su novia, decidió alejarse un poco al parecer buscando la oportunidad de estar sólo con la compañía de su amada.
LAMENTAN TRAGEDIA
Compañeros de trabajo del ahora occiso dijeron estar consternados por la tragedia, mientras esperaban en la costa a los socorristas de la Cruz Roja, que ayer mismo iniciaron una búsqueda en el sector donde el joven desapareció.
Omar Urbina, compañero de trabajo de Vanegas, relató que minutos antes de la tragedia había visto a la pareja cuando recorrían la costa en un cuadraciclo.
Doña Reyna Pérez dijo ser madre de uno de los trabajadores de la empresa y que ella vio cuando la pareja salió con dirección a la playa después de desayunar.
“Todos estábamos muy alegres, venimos a pasarla muy bien, pero mire lo que son las cosas, ahora nos vamos con mucha tristeza y dolor”, dijo la señora Reyes, que también esperaba noticias sobre el paradero del cadáver de Vanegas.
En el lugar de la tragedia no se encontraba ningún familiar.
Zona de alto riesgo
Humberto Mendoza, jefe de operaciones del cuerpo de socorristas de la Cruz Roja Nicaragüense, explicó que la zona donde Benjamín Vanegas desapareció, es considerada de alto riesgo.
“Se le conoce como el ‘Triángulo de las Bermudas’ y en ella convergen tres corrientes las que hacen imposible al bañista poder controlar sus movimientos y salir del lugar si no tiene mucha experiencia”, señaló.
Mendoza relató que a la derecha del ‘Triángulo’ hay una zona rocosa que tiene entre 5 a 10 pies de profundidad, la que hace muy difícil la búsqueda por lo peligroso.
UNA SEÑAL
María Antonia Ponce relató que Vanegas y su novia habían estado corriendo sobre la costa en un cuadraciclo y habían sufrido un volcón accidental. “Me parece que eso fue una señal de que estaba a punto de sufrir una tragedia, pero no la entendió”, afirmó.
José Emilio Flores, dueño del bar Carolina, lamentó el hecho y dijo que la zona donde desapareció Vanegas es muy peligrosa, por lo que espera que la Cruz Roja ponga una señal de alerta y evitar más tragedias.
OTRO AHOGADO
La Policía de San Rafael del Sur también reportó la muerte por ahogamiento de otro ciudadano identificado como Einer Ismael Rodríguez, de 21 años. Este muchacho se metió a bañar en la playa de San Diego y una ola lo arrastró para no salir más con vida. El desaparecido era originario de Chichigalpa y llegó a San Diego la mañana de ayer sábado acompañado de sus amigos Rodrigo Ráudez, Silvio Rodríguez Mairena y Everth Castillo.
