María José Zamora
El 25 de enero cuando Herty Lewites estuvo en el programa televisivo Agenda, conducido por Rhina Cardenal, envié un correo electrónico en el que decía, entre otras cosas: “Creo que las diferencias entre el señor Lewites y Daniel Ortega, son un montaje publicitario. Pienso que esta supuesta tensión dentro del FSLN irá subiendo de tono hasta llevarla al clímax, que será el momento en que Daniel Ortega demuestre su “magnanimidad” y su espíritu democrático y permita que Herty Lewites se lance como candidato, no sé si a la Presidencia o a la Vicepresidencia”. Y pregunté al señor Lewites: “ ¿ integraría una fórmula con Ortega, él para Presidente y usted Vicepresidente? ¿Consideraría que con esto el FSLN demostraría que es democrático o cree que haría falta promover otros cambios? ¿Y cuáles serían éstos?”
Don Herty se fue por las ramas y no respondió a la pregunta. Sin embargo, tras insistir la licenciada Rhina Cardenal Lewites dejó claro que su aspiración es la candidatura presidencial, no la Vicepresidencia. El resto de la pregunta, no la respondió. Finalmente escribí: “Si mi percepción está errada y su lucha es auténtica, le rindo el sombrero por su valentía, porque usted está arriesgándolo todo”. Lo cual fue aprovechado por la conductora del programa para preguntarle si no temía por su vida, a lo que Lewites respondió que confiaba en sus compañeros del FSLN y que de sentirse amenazado lo informaría inmediatamente. La percepción favorable de don Herty sobre sus compañeros del FSLN sorprendentemente cambió horas más tarde, al denunciar que se sentía amenazado y advertir que de cualquier cosa que le sucediera hacía responsable al FSLN.
Un mes después, el 27 de febrero, la Asamblea Sandinista le dio de baja deshonrosa a Herty Lewites y a Víctor Hugo Tinoco. Y lo que es más significativo, el ex vicealcalde de Managua, Evertz Cárcamo, encabezó a un grupo de pandilleros que enfrentó a los seguidores de Lewites y protagonizaron una trifulca callejera.
A pesar de todo yo continúo creyendo que si de verdad Lewites se sintiera amenazado jamás se habría atrevido a desafiar al máximo líder de su partido. Como sandinista él sabe cómo opera el FSLN. Si se hace un análisis retrospectivo sobre la disidencia sandinista, está claro que se les permite alejarse del partido sin represalias, siempre y cuando se vayan con la boca cerrada.
Siempre he creído que para el FSLN el fin justifica los medios. Y si en 1990 fueron capaces de aceptar la derrota y entregar el poder, aunque fuera a medias, no veo por qué en esta ocasión no puedan, cuando llegue el momento, “reconciliarse” con Lewites. Esta magistral estrategia del FSLN lograría que los sandinistas que están desilusionados del pacto del FSLN con el PLC sigan apoyando a Herty Lewites. Mientras por el otro lado don Daniel Ortega, sin perder tiempo, continúa negociando más cuotas de poder con el PLC.
Al final cuando ya se acerquen las elecciones presidenciales, Herty Lewites y Daniel Ortega habrán “limado asperezas” y venderán la imagen, nacional e internacionalmente, de que el FSLN es una opción honestamente democrática. Por lo tanto si las llamadas fuerzas democráticas —por supuesto, esto no incluye a los liberales arnoldistas— no se unen y llevan a un candidato fuerte, el próximo Presidente de Nicaragua será, muy a mi pesar, Herty Lewites, a quien considero un sandinista muy disciplinado, siempre fiel a la bandera roja y negra.
La autora es psicóloga