Fernando A. Malespín Ferreti
La posición política mantenida con firmeza por Herty Lewites, no hay duda que ha despertado simpatía en la sociedad nicaragüense, porque anuncia la reivindicación del pueblo. Pero su militancia sandinista y complicidad con errores cometidos por el FSLN, no sólo despiertan dudas sobre la autenticidad de su movimiento, sino que hay temor de que el pueblo, hastiado de los abusos del orteguismo, sea desviado de sus aspiraciones democráticas para acabar con el caudillismo corrupto.
Cuando Herty Lewites dijo que esperaba en Masaya a todos los que se oponen a la cúpula que comanda Daniel Ortega, es decir, a los simpatizantes de cualquier partido político, estaba demostrando el deseo de un liderazgo a nivel nacional para salvar a Nicaragua del dictador comunista.
Creo sinceramente que la mayoría del pueblo nicaragüense repudia la presencia de Daniel Ortega y Arnoldo Alemán en los asuntos de nuestra Patria, pero también rechaza la ingerencia sandinista, venga de donde venga, para apoderarse del poder político total de la nación.
Hay valiosos elementos de principios liberales y democráticos que deben sacar la cara por el pueblo y tomar el ejemplo de valentía y coraje de Herty, para presentar la batalla que libere a Nicaragua del secuestro y saqueo mantenido por Ortega y Alemán.
Los cómplices en los poderes del Estado, cuando los caudillos sean derrotados, recibirán el desprecio que la sociedad siente por ellos.