Sandra de Padilla
Los cristianos del mundo entero celebramos la Cuaresma desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Ramos. En estos 40 días reflexionamos sobre la venida de Cristo, su pasión y muerte, y nos preparamos para conmemorar la Semana Santa. Es tiempo de oración, penitencia, limosna, servicio a los demás.
En todas partes del orbe, el cristiano trata de vivir unos días de especial recogimiento que le ayudan a pensar y a renovar su estilo de vida. Nicaragua, siendo un país con el más del 95 por ciento de sus habitantes cristianos, no es la excepción. Basta ver el desborde de fervor en las iglesias alrededor de los actos litúrgicos, tales como la imposición de la ceniza, el rezo del Vía Crucis, asambleas cristianas alrededor de la Biblia, etc.
En otros países se celebran carnavales antes que empiece la Cuaresma. Conocemos el famoso carnaval de Brasil, el Mardigrass de New Orleans. En Nicaragua desde hace un par de años se ha venido celebrando también un carnaval. Sin embargo este carnaval se celebra en medio de la Cuaresma. Este año fue una semana antes de empezar la Semana Santa.
Opino junto con muchos otros nicaragüenses que el comité organizador de este carnaval debería tener en cuenta la identidad cristiana de nuestra población y buscar otra fecha para celebrarlo.