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Cabalgando con Don Quijote
La edición de hoy de La Prensa Literaria está dedicada al cuarto centenario de Don Quijote de la Mancha, la obra maestra de la literatura española que fue escrita por Miguel de Cervantes y Saavedra y que tiene para todos los hispano hablantes una significación muy especial. En realidad, Don Quijote de la Mancha es como la nave insignia de este idioma que hablan 450 millones de personas de 23 países, los cuales ocupan una superficie de 11 millones de kilómetros cuadrados en cuatro continentes.
Se conoce que la primera edición de Don Quijote de la Mancha, de apenas 1,200 ejemplares e impresa por don Juan de la Cuesta en el barrio madrileño de Atocha, estuvo lista en la noche del 24 de diciembre de 1604. Pero a fin de dar tiempo a la preparación de la fe de erratas, se entregó hasta el 16 de enero siguiente, a la librería de don Francisco Robles que estaba situada cerca de la Puerta de Guadalajara, en la misma ciudad de Madrid.
Ahora, cuatro siglos después, la máxima obra cervantina es considerada como la piedra fundamental de la novela hispanoamericana y después de la Biblia es la obra literaria más traducida a otras lenguas, en todo el mundo. Por eso los festejos del cuarto centenario de Don Quijote de la Mancha no se limitaron al 16 de enero, sino que se efectuarán durante todo el año 2005. Más de dos mil conferencias internacionales, ciclos de cine, programas de televisión, debates literarios, exposiciones de libros y fotografías, obras de teatro, concursos literarios, ediciones especiales de revistas y suplementos culturales, congresos, excursiones turísticas a La Mancha, El Toboso y otros lugares donde se desenvolvió la trama de la celebérrima novela cervantina, conciertos, ediciones populares y de lujo, adaptaciones para jóvenes y niños en edad escolar y en 50 idiomas, constituyen la programación mundial de esta merecida celebración de los 400 años de Don Quijote.
En Nicaragua se ha hecho ya el lanzamiento de la edición especial de Don Quijote de la Mancha, que fue preparada por la Asociación de (22) Academias de la Lengua Española, y sobre la cual el secretario de la Academia Nicaragüense de la Lengua, don Francisco Arellano, dice en La Prensa Literaria de hoy que: “Celebramos una obra maestra de la lengua española que a la vuelta de cuatro siglos continúa siendo una fuente inagotable del idioma que es el don más preciado de nuestra cultura”.
Pero la celebración del cuarto centenario de Don Quijote tiene una gran significación no sólo para los académicos y literatos, sino también para los medios de comunicación social y los periodistas, que usamos el lenguaje como herramienta fundamental de nuestro trabajo, y para quienes el buen conocimiento y mejor dominio del idioma es una necesidad indispensable. Por eso no es mucho decir que en el escritorio y la biblioteca personal de cada periodista no debe faltar un ejemplar de Don Quijote de la Mancha, pero no para exhibirlo sino para leerlo y consultarlo constantemente.
Además, Don Quijote es para nosotros un arma literaria y espiritual de lucha por la libertad. En el prólogo a la edición especial de Don Quijote de la Mancha, de la que hablamos anteriormente, Mario Vargas Llosa asegura que ésta es “una novela de hombres libres”. Y cita la emocionante expresión quijotesca que en otras ocasiones nosotros hemos invocado: “La libertad, Sancho amigo, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la Tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.
Nosotros, LA PRENSA, que sufrimos el cautiverio de la dictadura somocista y del totalitarismo sandinista, y que luchamos ahora todos los días por la defensa de la libertad, como lo estamos haciendo en este momento en rechazo de la odiosa y oprobiosa “ley Arce” contra la libertad de prensa, sabemos muy bien lo que significa esa hermosa expresión de Don Quijote, al que como dijera Rubén Darío en su emotiva Letanía de Nuestro Señor Don Quijote, nadie ha podido vencer todavía y con quien siempre cabalgamos.