Ma. Haydeé Martínez LacayoEspecial para Aquí entre Nos
El tema
Amores de “semana zángana”

Porque los amores de verano son como las olas que llegan, rompen y se van, aquí les dejamos algunas historias de esos buenos flirteos de un solo día
Modelos: Anielka Kipp y Alberto Aburto.
Agencia: IAM Animación.
Ma. Haydeé Martínez Lacayo
Especial para Aquí entre Nos
¡Por fin llegaste a la playa! Tiraste tus cosas en la casa y saliste con tus amigos a disfrutar del verano.
Mientras estás sentado en el bar, ves entrar a una chavala que te deja sin aire. Tiene la piel bronceada, una sonrisa matadora y enseña más de lo que tapa con una mini falda y la parte superior del bikini.
No podés dejar de verla y en el momento que su mirada se cruza con la tuya, las chispas vuelan por todos lados.
Instintivamente la atracción es mutua.
Andrés Palacios de 19 años y dueño de esta historia, cuenta que esa fue la primera vez que tuvo un amor de tres días, es decir, el tiempo que pasó en la playa con sus amigos.
“Esa tarde pasamos haciéndonos ojitos. En la noche cuando nos encontramos de nuevo era como si todo estuviera hablado. Nos llevamos excelente y al terminar el verano, nunca la volví a ver. Para mí ha sido como un sueño bonito que espero repetir este año. Ojalá que la vea otra vez”, afirma.
Siendo así —como en los sueños—, resulta difícil que tu corazoncito romántico se rinda ante el encanto de la playa, el sonido de las olas y el rostro de tu nuevo “papurri” iluminado por la luna llena.
Por eso (y para no salir herido), debés recordar lo siguientes puntos, sintetizados a partir de las experiencias de los chavalos que ya han tenido sus “jalencias” fugaces.
DISFRUTÁ Y OLVIDÁ
En tu vida se presentarán ocasiones no tan corrientes, que conlleven mucho o poco riesgo y que rompan con la monotonía cotidiana.
Gabriel Guevara de 22 años, hace memoria de sus andanzas veraniegas y aconseja que “no te enamorés ni generés falsas expectativas. Vivílo como lo que es, un contrato a plazo fijo, algo que no ocurre todos los días. En el amor de verano no hay horarios, no hay responsabilidades. Estás en un paréntesis de tu vida real. Así que es eso, disfrutar y olvidar”.
NO MINTÁS
Lo mejor es la sinceridad con él o con ella. No te cambiés el nombre ni la edad, ocupación y tampoco necesitás esconder o hablar sobre tus relaciones amorosas o lo que es peor, decirle a la persona que estás conociendo cosas que de verdad no sentís.
Esas técnicas de engaño siempre acaban volviéndose en tu contra.
“Le inventé que no tenía novio y que era universitaria. La pasamos súper esa noche, pero me imaginé que jamás lo iba a ver de nuevo. A la semana siguiente mi hermano mayor hizo un asado en la casa y llegaron sus amigos, pues mi ‘aventura’ resultó ser el primo del mejor amigo de mi hermano. Casi me muero cuando mi hermano le dijo: —Bueno, te presento a mi hermanita y a su novio. ¡Sólo quería que la tierra me tragara!”, cuenta Karen López de 16 años de edad.
APROVECHÁ EL TIEMPO
“En la mayor parte de Semana Santa aprovecho para estar con mis amigos en la playa porque no tenemos tanto tiempo para disfrutar en la universidad”, afirma Gabriela Rodríguez, de 19 años.
Y es que un factor que influye en las aventuras de verano es la mayor disponibilidad, o sea, el tiempo de ocio que se te escapa hasta por los poros.
El aumento del tiempo libre y la llegada de las vacaciones y las preocupaciones académicas bajo cero, te hacen estar más tranquilo y abierto ante cualquier posibilidad.
APRENDÉ A CARRETEAR
Tenés que coquetear con actitud. Es decir, tené confianza en vos mismo y enfrentá los riesgos.
Contacto visual. Pero esto con mucho cuidado, no más de tres segundos, porque si te extendés por mucho tiempo, vas a parecer un loco psicópata acosador, en lugar de un hombre interesante e “interesado”.
Da el primer paso y acercáte a la persona que querés conocer.
Halagá con cumplidos honestos a la persona que estás conquistando.
De paso, si recibís un piropo, la mejor respuesta sigue siendo simplemente: gracias.
Sonreír es contagioso y te vas a ver llamativo, pero con buena vibra. Con una sonrisa que ilumine tu rostro te vas a convertir en un imán de gente. ¡Hacé la prueba!
CLASIFICACIÓN
¿Cómo te portarás en este “summer love”?
– Realista
Sólo los unirá la química y los traguitos de más. Si se ven por la calle cualquier otro día, se saludarán y cada quien seguirá su camino. La experiencia que vivieron permanecerá como un bonito recuerdo.
– Trastornado
A menudo tergiversás la realidad. Si tenés apenas un día de conocer a esa persona, ya querés escribir los votos del casorio y hasta escogés los nombres de sus hijos. Cuando el verano acabe, no vas a querer que termine la magia, por eso le mandarás e-mails y llamarás a su cell.
– Alma gemela
Le darás gracias a Papachú por haberlo puesto en tu camino. Desde que se encuentren en esta Semana Santa no podrán despegarse el uno del otro. Vivirás ese amor a primera vista al estilo de las novelas mexicanas.
DE LA VIDA REAL
Contános sobre tu aventura de verano…
Gabriela Chamorro
18 años
Para empezar ¡quién no la tiene! Pero hay que tener sus precauciones, es decisión de cada persona y no hay que criticarlo porque esa es la forma que ellos eligen para divertirse. Es algo que vos querés, pero no es sólo entre dos personas, el resto del mundo y todos los chismosos también cuentan. No creo que una aventura vaya a desvalorizarte; además, hay personas que tienen química… ¡que la aprovechen!
Inner Pérez
20 años
Hacían fiestas todos los días de Semana Santa y siempre la encontraba. Bailábamos juntos y cuando terminaba la fiesta, siempre nos íbamos a la playa, así se dio todo. Ella me llamó después, pero la verdad yo sólo buscaba algo para Semana Santa.
Gloria Fernández
21 años
La primera vez que fui a Semana Santa con mis amigos fue en Poneloya. Había un muchacho que cuando lo vi… ¡Ahhhh! Pero no tuvimos nada porque él andaba jalando con otra muchacha, sólo platicamos y nos quedábamos viendo. Al final intercambiamos teléfonos, pero nunca nos hablamos. Y a la siguiente Semana Santa nos vimos… —¡Ideay! ¿Cómo estás? ¿Estás jalando? —No, ¿y vos? —Tampoco… Nos besamos y anduvimos sólo en esos días. Después, al siguiente año, nos volvimos a encontrar y también estuvimos juntos. Este año voy para Poneloya de nuevo y soltera, tal vez nos vemos y si él también anda soltero, vamos a ver qué pasa. ![]()
