LA DICTADURA NO PUEDE OCULTAR LA VERDAD

Hoy se cumplen

14
días

desde que nuestras instalaciones fueron tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann fue detenido.

con las instalaciones tomadas y nuestro gerente general Juan Lorenzo Holmann detenido.

Ma. Haydeé Martínez Lacayo/Especial para Aquí Entre Nos Y el menú de hoy es…   Platanitos con chile, mango con sal, hot dog, gaseosas, enchiladas, quesillos… ¿Qué tan seguro estás de lo que comés?   Ma. Haydeé Martínez Lacayo/Especial para Aquí Entre Nos Pasás en el colegio 14 años de tu vida —si es que […]

Ma. Haydeé Martínez Lacayo/Especial para Aquí Entre Nos

Y el menú de hoy es…


Foto

 


Platanitos con chile, mango con sal, hot dog, gaseosas, enchiladas, quesillos… ¿Qué tan seguro estás de lo que comés?



 

Ma. Haydeé Martínez Lacayo/Especial para Aquí Entre Nos


Pasás en el colegio 14 años de tu vida —si es que no repetís algún curso— y durante ese tiempo comés cualquier cosa que te ofrecen en el bar.

Aunque también tenés la opción de llevar “lonchera”, de seguro preferís irte donde la “doñita” a experimentar el menú del día o morirte de hambre.

Algunas personas como Zulema Domínguez de 15 años, estudiante del Colegio Teresiano, se vuelven protagonistas de anécdotas asquerosas.

“¡Casi vomito! Me salió un pelo negro y grueso, como de tres metros de largo revuelto con la cebolla y por eso juré no volver a comer quesillos en el colegio”, recuerda Zulema.

Y otros como Alex Mejía de 14 años, estudiante del Colegio Centroamérica, quien jamás ha tenido un “encuentro con lo desconocido” ya que tiene la vieja estrategia de hacerse el desentendido con lo que consume.

“Cuando salgo a recreo compro hot dog con cebolla, platanitos con chile o hamburguesa. Hasta ahora todo ha estado perfecto y si de casualidad había una mosca muerta en mi comida, menos mal que no me di cuenta”, asegura.

La verdad es que la comida es tu combustible y mientras más nutritiva sea, más energía conseguís. Si querés estar activo, fuerte y resistente durante las eternas horas que pasás metido en el aula, debés elegir lo mejor que esté a tu disposición.

Pero ¡mucho ojo! Incontables veces los cocineros de tu “segundo hogar” no son tan cuidadosos como quisieras.

¡A comer bien!

El hecho de encontrarte decaído, fatigado o deprimido, no sólo responde a los malos hábitos alimenticios.

En muchas ocasiones la mala variedad de las comidas hace que también aparezcan esos síntomas y más aún si le agregás desaseo a lo poco que comés.

“Para transportar mejores nutrientes al organismo, se recomienda llevar al colegio frutas (banano, melón, papaya, etc.) o jugos naturales. Las gaseosas y las chucherías que se compran en los bares, entorpecen el crecimiento e inhiben el desarrollo intelectual, además de bajar la autoestima de los jóvenes que son propensos a subir de peso”, explica el doctor Julio César Torres, Especialista en Nutrición Biológica.

Evitá las chanchadas

Si vas a comer frutas como jocotes, coyolitos o mangos, laválos antes de comértelos.

Una sutil inspección dentro de la cocina del bar es vital para asegurarte que no comés “en sucio”. Podés entrar con la excusa… “Me encanta el sabor de la carne en la hamburguesa ¿puedo ver cómo la preparan?”

Si la señora arma el quesillo con la misma mano que agarra los billetes, ya vas por mal camino.

Comé a diario distintos tipos de alimentos y probá en los diferentes establecimientos de comida que hay en tu colegio. Podés encontrar uno saludable y más rico que otro.

Si en realidad sólo te venden asquerosidades, que no te dé pena llevar comida de tu casa. Así te alimentás mejor y seguro vas a llamar la atención al comerte una jugosa manzana.

El menú del cole…

Aprendé de las trastadas que le pasaron a estos chavalos, cuidado la próxima vez que comprés una pizza en el bar, te sale un zompopo entre el jamón y el queso o te sucede lo mismo que a David Hernández, que por buscar lo más barato, le salió caro.

“Un niño estaba vendiendo, le compré una enchilada y cuando me la estaba comiendo… ¡me salió una pata de cucaracha! ¡Qué asco!”

“Padecí de úlcera desde chiquito, entonces, me preparaban la comida en la casa. Llevaba verduras y alimentos precocidos. Por eso nunca compré comida en el bar y no sufrí ningún incidente”.
Luis Flores 20 años

Opinión del experto:
“Lo mejor es llevar al colegio alimentos preparados por la persona que cocina en tu casa. No necesitás llevar mucha comida, basta con un sándwich y unas 8 onzas de jugo de naranja bien protegidos. La úlcera puede ser producto de stress en el estudiante, deben investigarse los problemas que tiene en clases, con sus amigos y familiares”, doctor Armando Silva, Endocrinólogo.

“Cuando vendían las gaseosas en bolsa, muchas veces las agitaban y se reventaban en el bar, entonces pringaban a todo mundo. A veces era adrede y, en otras, sólo sucedía, explotaban en la mano y nos atacábamos de risas”.
Juan Berschmans Barberena – 17 años

Opinión de lA experta:
“Las gaseosas alteran la capacidad del estómago para hacer la digestión. Recomiendo la disminución de este tipo de bebidas a unas tres veces por semana y sobre todo, que no sea la fuente principal para calmar la sed, que no sustituya al agua”, doctora Marilyn Carrillo Martínez, Gastroenteróloga.

“Una vez compré un hot dog, el pan estaba como viejo y el chorizo parecía hule, no me importó y me lo comí. Me empaché y pasé mal del estómago como ocho días”.
Margla Fonseca – 19 años

Opinión del experto:
“A veces la comida chatarra pasa varios días sin venderse, se envejece y posiblemente se mosquea o los ratones la muerden o las cucarachas le caminan encima. Al comer esto, se produce una infección gastrointestinal con cuadros diarreicos sencillos o más graves, con fiebre y vómito. Síntomas mejor conocidos como empacho”, doctor Armando Silva, Endocrinólogo.