PINELLAS PARK, EE.UU./AFP
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Familia Schiavo apela a la Suprema
PINELLAS PARK, EE.UU./AFP
Los padres de Terri Schiavo, la mujer que vive desde hace 15 años en estado vegetativo, prometieron este miércoles librar en la Corte Suprema una última batalla por mantener con vida a su hija, desconectada del tubo de alimentación e hidratación.
Un empleado de los abogados de la familia adelantó a AFP que ayer mismo se presentaría una apelación ante la Suprema, en Washington.
Mientras los abogados advertían que Schiavo se debilitaba rápidamente, una Corte Federal rechazó por segunda vez un recurso presentado por sus padres para se conectara nuevamente el tubo de alimentación que la mantiene con vida.
También el Senado de Florida, el Estado de Schiavo, rechazó este miércoles por la tarde, por 21 votos contra 18, una medida que hubiese prohibido desconectar los sistemas alimentarios de personas que están en estado vegetativo permanente si no dejaron instrucciones escritas para su tratamiento.
Ante la decisión del Senado estatal, los opositores a la eutanasia pidieron la intervención urgente del gobernador de Florida, Jeb Bush, para que por decreto ordene la reconexión.
Por su parte, Jeb Bush declaró este miércoles que Schiavo puede estar más consciente de lo que se ha creído hasta ahora.
“El examen de un neurólogo indica que puede haber un error de diagnóstico en el caso de Terri, y es probable que se encuentre en un estado de conciencia mínima y no en estado vegetativo permanente”, declaró el gobernador en una conferencia de prensa.
Los médicos han dicho que Schiavo está en un estado vegetativo permanente y prácticamente no tiene ninguna posibilidad de recuperarse, y añadieron que puede demorar hasta dos semanas en morir tras la retirada del tubo de alimentación.
La apelación ante la Corte Suprema podría ser el último acto de la larga batalla judicial entablada por la familia de la mujer de 41 años que ha sido mantenida artificialmente con vida durante los últimos 15 años, desde que un paro cardíaco le causó grave daño cerebral.
El marido de la mujer, Michael Schiavo, mantiene una batalla legal que lo enfrenta a los padres, afirmando que Terri había dicho que no quería ser mantenida artificialmente con vida, por lo que se le debería permitir morir.
Los padres, Bob y Mary Schindler, afirman que su hija puede mejorar con un tratamiento adecuado.
El Vaticano, por su parte, denunció la última decisión de la Corte en el sentido de dejar morir a una persona con el cerebro dañado, como un nuevo y doloroso paso en su suplicio.
Un juez del Estado de Florida emitió ayer una orden de emergencia para evitar que una agencia gubernamental pueda reinsertar la sonda que mantenía con vida artificial a Terri Schiavo.
La orden del juez estatal George Greer impide al Departamento de Familias y Niños intervenir en el caso mientras él analiza una solicitud del gobernador Jeb Bush, para que se le conceda la custodia de la mujer.
Greer actuó a petición del abogado de Michael Schiavo, esposo de la mujer, quien ha obtenido autorización de varios tribunales para desconectar a su esposa del tubo, argumentando que ella no deseaba ser mantenida de esa forma.