Melba Sánchez
Le he dado seguimiento al amplio complot político confabulado entre las bancadas sandinista y liberal para —por venganza política— reformar las leyes e “intimidar” a los medios de comunicación. La “ley Arce” es un asesinato contra la libertad de expresión que aspira mutilar nuevamente a una incipiente democracia que se experimenta en Nicaragua.
Tristemente los políticos dejan mucho que desear, tanto por lo que dicen y hacen para complacer a los caudillos. Los seguidores de Daniel y Alemán son igual de inescrupulosos y les da lo mismo coartar la libertad de expresión, lo mismo que asesinar a periodistas.
Como evidencia de sus actos está la imposición de la “ley Arce”, el crimen atroz contra el periodista Carlos Guadamuz, muerte que se sabe de donde vino, el asesinato contra la humanidad de María José Bravo, a quien un matón liberal le segó la vida mientras ejercía su función como comunicadora social.
Resulta increíble que los liberales a quienes el pueblo les guardó confianza llevándolos al poder, hoy estén unidos con el fundador del odio, Daniel Ortega, para hacer de las suyas contra los medios de comunicación que gozan de veracidad como lo es el Diario LA PRENSA, que ha perdido vidas humanas y está siendo amenazado por revanchismo político.
El pueblo de Nicaragua dará su medicina a los caudillos en las próximas elecciones, ya que no está dispuesto a vivir las escenas del pasado donde el mismo Bayardo Arce comandó la Ley del Bozal contra los medios de comunicación cuando gozaba del poder de su partido a su gusto y antojo.
No se puede callar a un pueblo mientras tenga patriotas que lo defienda. Hay que evitar que logren coartar la libertad de expresión imponiendo leyes que les evite gozar de las exoneraciones otorgadas por el Estado y cumplan con su función de mantener informado al país.
Pido a los medios de comunicación y colegas que no se dejen amedrentar por quienes lo único que buscan es la venganza y el enriquecimiento ilícito, mientras el pueblo demanda desarrollo y progreso para la nación.
Periodista nicaragüense