Armando Lau Gutiérrez
El señor Lewites es un auténtico futurista, todo lo que ha proyectado en su carrera personal ascendente, lo ha conseguido. Su sueño actual es llegar a ocupar la silla presidencial de la nación. Por su carisma y hablar campechano se ha ganado la admiración de quienes lo rodean, sin distingo de colores políticos ni clase social. Actualmente aspira a la Presidencia de la República través del partido FSLN, la cual su jefe máximo el señor Daniel Ortega y la cúpula sandinista lo rechaza tajantemente, y con ello, la expulsión del partido.
El señor Herty Lewites puede llegar a realizar sus sueños presidenciales, siempre y cuando se saque la bandera roja y negra, aunque sea a través de una cirugía cardiaca; y cubrirse con la bandera azul y blanca, que es la que cobija a todos los nicaragüenses patriotas. De inmediato a ellos, y de sobremanera tanto los disidentes del FSLN, como los disidentes y abstencionistas lo apoyarán de manera sinecuanon, convirtiéndose en una tercera vía.
Si los sueños de Herty Lewites de llegar a ser Presidente de Nicaragua llenan las expectativas de formar un gobierno para que el pueblo pueda ejercer soberanía política, social y económica, bienvenido sea. Pero para ello el señor Lewites tiene que demostrar sin lugar a dudas, un total y absoluto rompimiento con su jefe máximo señor Daniel Ortega y su cúpula sandinista.
Sería una monstruosidad que dicho rompimiento o divorcio se convirtiera como los divorcios sensacionalistas que compartían el cineasta Richard Burton con la actriz Elizabeth Taylor, con reconciliación futura. De llegar a ser así Herty se convertiría en objeto de burla y escarnio, y sus seguidores quedarían en la tétrica humillación.