Beverly Ballaro y Christina Bielaszka-DuVernay
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Una forma de comunicarse con más eficacia
Beverly Ballaro y Christina Bielaszka-DuVernay
Anécdotas ilustrativas, comparaciones adecuadas e imágenes vívidas, le permitirán convencer mejor a su audiencia que un simple recitado de datos.
“No es una inteligente estrategia de comunicación bombardear a su audiencia con una serie de estadísticas frías”, dice John Treadway, presidente de Digibug Express, una compañía de manejo de material fotográfico con sede en Massachusetts. “La gente responde mejor a experiencias personales”.
Al hablar de un discurso que pronunció ante inversionistas para lograr apoyo financiero a su empresa, Treadway dice, “podría haberme limitado a mencionar datos abstractos, tales como la cifra promedio que un cliente espera en la cola en un comercio donde revelan fotos, o cuanto demora en que las fotos sean enviadas por correo. De esa manera, habría explicado que la filosofía de Digibug se basa en la eficiencia. En cambio, opté por narrar una anécdota verdadera que le oí a uno de los potenciales inversionistas. Un familiar del inversionista había pasado casi dos horas procesando una orden bastante grande en uno de esos negocios de fotografías donde los clientes se encargan de revelar por su cuenta.
“Al focalizarme en un ejemplo de la vida real con el cual todas las personas en la sala podían identificarse, pude explicar de manera rápida, práctica y memorable, cuál es el objetivo de nuestra compañía”.
Y no tema, inclusive en un reporte formal, sorprender en ocasiones a la audiencia. Piense en cómo los buenos oradores en ocasiones atraen la atención de la audiencia formulando una pregunta cuya respuesta es sorprendente.
Por ejemplo, un orador puede preguntar a los miembros de una audiencia cuál es la quinta economía más grande del mundo, después de la de Estados Unidos, Japón, Alemania y el Reino Unido, y luego sorprenderlos al revelar que la respuesta no es Canadá, Francia, o China… sino California. Eso permitirá un mayor impacto que el hecho de señalar que el producto bruto interno de California supera los 1,300 billones de dólares anuales.