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El correo del lunes
Edgard. Un saludo ante todo. Me gustaría una opinión tuya acerca del retiro de Julio César Raudez de los Gigantes. Siempre pensé que era tan bueno como para llegar a Grandes Ligas. ¿Qué pensás vos que fueron sus debilidades o qué le faltó? Gracias.
Indalecio Chavarría Centeno.
Siempre creí que a Julio Raudez le faltó una buena recta. La suya oscila entre 87 y 88 millas por hora. Muchas personas me dicen, pero si eso es lo que tira Greg Maddux. Y es cierto, pero aparte de que siempre hay excepciones a la regla, nadie en el beisbol tiene los demás ingredientes de ese pitcher: dedicación total al estudio del juego desde una perspectiva científica, un supercontrol, una excelente curva y un tremendo slider.
El hecho de que Julio pasara cinco años en Clase A, era un mal síntoma. Se estancó.
Edgard Rodríguez C.
Estimado Edgard, dada tu experiencia dentro del beisbol, me gustaría que compararas los números de Vicente López con los de Marlon Abea. ¿Quién fue mejor? Desde República Dominicana.
Leopoldo Ramírez
Como verás adelante, si nos remitimos estrictamente a las estadísticas, Marlon Abea aventaja a Vicente López, pero hay que considerar que Abea ha jugado más. Pero a la hora de valorar todos los atributos, Vicente está encima de todos los receptores que ha producido nuestro país. Aparte de haber tronado a nivel local, Vicente fue un monstruo con la Selección Nacional y en eso nadie le pone un pie adelante. Ha sido el mejor.
NOMBRE JJ VB C H HR CI AVE V.
López 792 2,721 510 872 116 508 .320
M. Abea 1,062 3,578 623 1,129 110 698 .316
Edgard Rodríguez C.
Licenciado Rodríguez, siempre leo las repuestas a los correos que le envían los lectores. Ojalá mi pregunta no le incomode porque tiene que ver con algo personal. ¿Ha leído el libro de Dave Dravecky, Dos Veces Gigante, y qué le fue lo que más le gustó?
Jesús Palacios
Sí, lo he leído. Para mí es un excelente testimonio que pone de manifiesto la grandeza del espíritu humano cuando se aferra a la fe cristiana. Y me gustó la parte en la que Dravecky, tras una gran labor en los play offs, señala que a menudo la gente cree que los cristianos son demasiado amables, se encogen de hombros y alaban al Señor sin importar si se gana o se pierde un juego. Ahí Dravecky dice y además prueba, que el cristiano sí es alguien con agallas y con la suficiente intensidad y decisión para ganar.
Me encanta la frase en la que señala que “cualquiera que haya leído la Biblia, sabe que Jesús no era un cobarde. Así que si hubiese sido pelotero, habría hecho su trabajo de modo que mereciera mi respeto”.
Edgard Rodríguez C.
Licenciado Rodríguez, gracias por dar respuesta a nuestras preguntas: tengo un compañero de trabajo que dice haber jugado beisbol en los años 1970, 1971 y 1972 en el equipo Flor de Caña, quisiera que usted me confirme esta inquietud. El se llama José Ramón López.
Jorge Luis Mairena
Sos un bandido Jorge Luis, (es broma) pero José Ramón no te ha mentido. En efecto, jugó en Primera División para el Flor de Caña. De acuerdo a las estadísticas de Noel Urcuyo Zeledón, jugó en 1971 y 1972. El total de sus números fueron: 99 juegos, 215 turnos, 32 anotadas, 48 hits y 5 impulsadas. Su promedio de bateo fue de 223 puntos.
Edgard Rodríguez C.
Buenos días Edgard. Creo que sería una vergüenza para el beisbol de EE.UU. que el récord de jonrones lo rompa una persona que ha violado las reglas del juego. Si han sido duros con Pete Rose, Barry Bonds merece ser castigado también. Lo más conveniente sería que se retirara aduciendo esa falsa lesión. ¿Qué piensa de eso?
Oscar A. Prado Paredes.
Estoy de acuerdo con usted. De hecho, rompa el récord o no, Bonds ha quedado con un asterisco en su carrera, al igual que todos los peloteros de la actual generación, debido a que están bajo la sospecha de haber usado esteroides. Creo que lo más amable para el beisbol, sería que Bonds no rompiera el récord de Hank Aaron (775 HR).
Edgard Rodríguez C.
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