Amparo Aguilera y Ricardo Guerrero
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Inversión energética sólo espera “señales”
Amparo Aguilera y Ricardo Guerrero
Si los diputados, tal y como lo aseguran, aprueban el próximo martes las leyes para la promoción de la generación eléctrica con fuentes renovables, como mínimo diez inversionistas son los que estarían dispuestos a “soltar” el dinero de inmediato, para poner en marcha proyectos de generación enfocados en la energía hidroeléctrica, geotérmica y eólica .
Rodrigo Vivas, director de Relaciones Públicas de la Comisión Nacional de Energía (CNE), sostuvo que la aprobación de ese marco legal es lo que atrasa, “porque la Comisión desde hace un par de años viene solicitando más apertura para proyectos de energía hidroeléctrica, así como incentivos fiscales para ese sector”.
Indicó que entre las empresas interesadas están Enron, Ventus de Nicaragua S.A., Artículos y Construcción de Nicaragua S.A., Grupo Lageo de El Salvador, Grupo McGregor, Tipitapa Power Plant, Grupo San Jacinto Tizate, Sai Energy, y hasta inversionistas de Dinamarca.
Roberto Membreño, de la junta directiva de la firma Sai Energy, empresa que ha instalado proyectos de energía renovable en varios países del mundo, aseguró que ellos están muy interesados en invertir en Nicaragua, pero para eso necesitan de un marco regulatorio que les dé la oportunidad de hacer una inversión en un clima favorable.
Membreño dijo que necesitan que la distribuidora de energía les garantice un contrato de largo plazo, “es decir, que tiene que garantizar la compra de la energía que producimos por un período no menor de 20 años, si no es así, ninguna institución financiera apoyará este tipo de proyectos”, indicó.
A la fecha, Costa Rica, Guatemala y El Salvador son los países que más producen energía renovable en la región. Luego les sigue Honduras y en menor escala Nicaragua.
Mario Arana, titular del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), señaló que el Ejecutivo no ha descartado explotar más ese campo.
“Originalmente negociamos con la Asamblea Nacional esto, les dijimos que el Gobierno iba a invertir en energía hidroeléctrica, incluso iniciamos la gestión con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y ahorita se están haciendo estudios de factibilidad. Pero estamos viendo si seguir con la política de inversión desde el Estado o esperamos que los diputados pasen las leyes y de una vez el sector privado sea quien haga la inversión”, explicó.
LAS LEYES
David Castillo, presidente de la Comisión de Transporte, Infraestructura y Energía de la Asamblea Nacional, no negó ni confirmó lo anterior. Sin embargo, reiteró que ya introdujeron en la agenda parlamentaria la Ley de Promoción de Energía Renovable y la Ley de Incentivos para la Generación de Energías Renovables, las cuales podrían ser aprobadas a inicios de la próxima semana.
“Contamos con el consenso de las bancadas mayoritarias, y por eso estoy seguro de que esas leyes serán aprobadas en estos días, además que son de suma urgencia para el país”, señaló.
Agustín Jarquín, diputado sandinista y miembro de la Comisión, explicó que la primera incluirá incentivos como las exoneraciones de todos los equipos que se utilicen en la etapa de exploración.
Así como la exoneración de impuestos a los equipos que se utilicen para generar la energía tales como las turbinas, y en el caso de energía eólica, las aspas; además de impuestos municipales sobre Venta y Renta en un período definido, de tal manera que permita a los inversionistas recuperar el capital invertido.
En cuanto a las utilidades, Jarquín aseguró que si éstas son reinvertidas dentro del país, estarían exentas de impuestos, pero si son repatriadas, se gravan.
El diputado por otro lado adelantó que entre las modificaciones que le hicieron al dictamen de ley, se encuentra una que indica que los generadores no pueden vender más allá de los 6.5 centavos de dólar a la distribuidora, aunque el precio del petróleo llegara a los cien dólares.
“Y con esto nos estamos asegurando de que no haya lucro de la necesidad del petróleo, ya que establecimos un techo de 6.5 centavos de dólar por kilovatio”.
En el dictamen también se asegura que la energía que se genere debe ser vendida en el mercado local, a menos que la demanda local esté satisfecha, se puede vender al extranjero al precio que dispongan sus productores.
CONTRATOS PRIVADOS
El economista Róger Cerda, en este sentido expuso que en Centroamérica las tarifas son diferentes y no existen regulaciones, pues se rigen por contratos privados.
Detalló que en Nicaragua generar un kilovatio hora de energía por medio de petróleo (búnker) cuesta 40 centavos de dólar, mientras que la energía geotérmica puede llegar a costar un 50 por ciento menos, 20 centavos de dólar. Pero esto depende de la eficiencia de la planta.
La segunda ley implica la apertura de cinco a 30 megawatts en proyectos de generación de energía hidroeléctrica, lo que permitirá más cobertura. Según Castillo, este techo lo definieron tomando en cuenta que la CNE les reportó proyectos hasta de esa capacidad. “Además, es una ley temporal, ya que mientras no se apruebe la Ley de Agua, los diputados no pueden establecer un monto indefinido”, justificó.
“Por otra parte —prosiguió— existen zonas donde se ha comprobado que se pueden producir hasta 300 megawatts (como Copalar) pero son proyectos que implican inversiones por el orden de los mil millones de dólares, entonces se requiere de una ley especial”, justificó Castillo.
A LA COLA
De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Nicaragua es el país que más pierde energía a nivel regional. En el 2003, por ejemplo, reportó que el país perdió un total de 32.5 por ciento del total de la generación.
Esto como secuela de las conexiones ilegales, que según Unión Fenosa actualmente ascienden a más seis millones de dólares, por los sistemas obsoletos de distribución.
Entre tanto Honduras, que junto a Nicaragua son las naciones más pobres a nivel regional, perdió en el mismo año un 21.9 por ciento. Contrario a Guatemala y El Salvador que perdieron 17.3 por ciento y 13.0 por ciento, respectivamente. Siendo Costa Rica la nación que menos pérdidas experimentó, pues éstas se cuantificaron en 9.7 por ciento.
Contrastando lo anterior con la demanda del petróleo, se comprueba que la región consumió 2,858 millones de dólares en 2003. Mientras tanto en el 2004 el consumo fue de 2,897 millones de dólares.
Esto representa el 11 por ciento de las importaciones en Centroamérica y el 18 por ciento de las exportaciones centroamericanas. “Siendo los países más pobres los que ocupan más de su porción exportable para comprar crudo, como es el caso de Honduras y Nicaragua”, comentó el economista independiente Néstor Avendaño.
No obstante pese a la crisis, de momento sólo en Nicaragua se dirigen esfuerzos de cara a la generación de energías renovables. En El Salvador, a la fecha hay un plan de ahorro en tránsito que sólo se implementará si el barril del petróleo a nivel internacional supera los 60 dólares.
En Costa Rica, Honduras y Guatemala aún no hay propuestas específicas. En estos países los Congresos siguen discutiendo con las entidades ambientales y de energía qué acciones tomar. Por ejemplo en Honduras, se habla de dos posibilidades: reducir los costos de importación de los intermediarios o establecer una importación directa del crudo.
EL IMPUESTO DE LA DISCORDIA
Algunos economistas, transportistas y diputados, proponen entre las salidas para amortiguar las alzas del crudo, la reducción del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) que se aplica al diesel y la gasolina. Sin embargo, el Gobierno sostiene que éste es fijo.
Ovidio Reyes, funcionario del Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), explicó que el impuesto entra por la aduana y allí no se cobra porque es conglobado.
«Las petroleras reciben el combustible y son las que pagan el impuesto que se cobra por galón de combustible vendido. De manera que al comercializarlo las petroleras incluyen el impuesto, el precio de importación y el margen de intermediación. Es decir, las petroleras son grandes contribuyentes, son ellas las que hacen el cálculo y enteran el impuesto a la Dirección General de Ingresos (DGI)», apuntó.
«El Gobierno no gana más ni gana menos, porque el impuesto no es porcentual como el IVA», reiteró.
En el país, el ISC es de 69 centavos dólar por galón vendido, para las gasolinas, y 54 centavos para el diesel.
MÁS ALZAS RÉCORD
Los principales combustibles incrementarán su precio mañana domingo, con lo cual impondrán nuevos récords históricos en el mercado nacional. El valor del galón de gasolina súper subirá 1.50 córdobas y llegará así a los 52 córdobas, mientras el de gasolina regular superará los 50 córdobas, y el de diesel rozará los 46 córdobas, según información del INE.