Lauren Keller Johnson
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Hay que equilibrar la investigación con los argumentos
Lauren Keller Johnson
Personas en todos los niveles de una organización usan medidas defensivas para protegerse de la vergüenza o de las amenazas. Por lo tanto, es bueno preguntarse cómo los ejecutivos y gerentes pueden eliminar esas medidas de protección y reemplazarlas con otras más productivas. La clave es abrir conclusiones, reclamos y opiniones, y someterlas a prueba.
Una forma de hacerlo es equilibrar recomendaciones e indagaciones. Con las recomendaciones, usted puede explicar por qué ha llegado a cierta conclusión determinada. Con la indagación, usted pide que le confirmen o le rechacen lo que ha dicho e invita a otros a llegar a sus propias conclusiones.
HE AQUÍ UN EJEMPLO:
MARYA: Ted, tu crees que la compañía necesita desarrollar nuevos mercados, pero yo estoy en desacuerdo.
Y te voy a decir por qué. (Ella cita una prueba específica de otra empresa o explica las presunciones que respaldan su opinión. Especialmente, el hecho de que una compañía debe ingresar a un nuevo mercado sólo después que ha llegado a adquirir un cierto tamaño).
TED: Bueno, ahora me doy cuenta por qué estás en desacuerdo.
MARYA: ¿Qué piensas de las explicaciones que ofrecí? ¿tienen sentido?
TED: No estoy seguro que puedas trazar una analogía entre nuestra compañía y aquélla que mencionas. Estamos actuando bajo condiciones muy diferentes.
MARYA: ¿Qué es lo que te hace pensar eso?
Balancear propuestas con indagaciones, y ayudar a otros a hacer lo mismo, puede exponer ideas a toda clase de desafíos y poner fin al razonamiento defensivo.
Pero, tal como señala Argyris, aquél que plantea las interrogantes debe ser una persona que realmente desea oír las respuestas a sus preguntas.