Roberto Pérez Solís
La deficiencia de algunos judiciales al momento de aplicar las leyes influye para que la mayoría de involucrados en el tráfico de personas en Nicaragua queden en libertad, sin ser castigados, aseguró el Viceministro de Gobernación y Director de Migración y Extranjería, Avil Ramírez.
De acuerdo a Ramírez, el año pasado la justicia nicaragüense conoció de unos 25 casos relacionados a la trata y al tráfico de personas, pero sólo uno de 19 involucrados fue objeto de condena.
“Estas estadísticas nos demuestran que no está funcionando todo muy bien en el Poder Judicial, no quiere decir que sea en todos los juzgados, pero se debe de hacer un esfuerzo para poder obtener mejores resultados”, indicó Ramírez al participar en el evento llamado “Mesa redonda sobre tráfico de personas”, organizado por la Embajada de Estados Unidos.
NO HAY TIPIFICACIÓN
El Fiscal de la República, Julio Centeno Gómez, al igual que representantes de Organismos No Gubernamentales (ONG), coincidieron con el Viceministro de Gobernación, pero agregaron que las deficiencias también se dan por la falta de una legislación que tipifique con claridad este delito.
Al no existir una adecuada legislación, quienes velan por la seguridad de las niñas y adolescentes, principales víctimas de la trata de personas, manejan cifras e información muchas veces diferente sobre los casos.
“Hace falta tomar medidas más fundamentales, una mejor coordinación, mayor cooperación internacional… en el Código Penal actual sólo hay dos artículos que se refieren someramente a la trata de personas, cuando debería de haber un capítulo especial”, expresó Centeno.
“Hay necesidad de que se tipifique claramente en el Código Penal esta figura (la trata de personas) con la dinámica en que se comete, es decir ligada al abuso sexual y a los problemas migratorios y sociales”, dijo Juana Jiménez, de la Red de Mujeres Contra la Violencia.
El desempleo y la violencia intrafamiliar pone a las mujeres en manos de delincuentes, quienes las trasladan engañosamente a Guatemala, El Salvador y Honduras, con el fin de prostituirlas.
Según Jiménez, ellos han conocido de unos 70 casos de trata de personas en los últimos dos años. Pero considera que fácilmente pueden superar el centenar, porque las denuncias llegan “como mujeres que han desaparecido y no como mujeres que han sido víctimas del tráfico o la trata de personas”.
NUEVA ESCLAVITUD
El encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, Peter Brennan, se mostró muy complacido por el interés que existe por parte de las autoridades nicaragüenses para evitar que las mujeres sean víctimas de los delincuentes.
“Es muy importante (este tema) porque afecta a todos los países del mundo, es de mucho interés para Estados Unidos porque también se presta al crimen internacional, implica una nueva forma de esclavitud a los seres humanos, agradecemos al Gobierno de Nicaragua que está trabajando este tema con nosotros”, concluyó.
