- Tras muerte de campesino, sólo han recibido malas noticias
José Adán Silva
El estado anímico de miles de campesinos afectados por pesticidas que protestan en Managua está convulsionado, tras conocer varias noticias adversas a sus demandas.
El primer hecho que alteró los ánimos de los campesinos fue la muerte por cáncer de pecho y garganta de uno de sus miembros. Bernardo Ríos Rocha, de 56 años, quien murió la noche del pasado martes tras agonizar por varios días.
El hombre, originario del municipio de El Viejo, Chinandega, trabajó como cortador y cargador en varias haciendas bananeras de ese departamento. Su cuerpo fue llevado y velado por varias horas en el campamento público donde protestan los ex bananeros en demanda de atenciones sociales de parte del Gobierno y sus instituciones.
Otra cosa que enfureció y molestó a los campesinos, fue la noticia de que la Embajada de Estados Unidos negó la visa a 80 campesinos que pretendían viajar a ese país para atestiguar en los juicios contra varias compañías que se libran en una Corte de California.
A esto se suma la ruptura de las conversaciones entre una comisión gubernamental con los líderes de los campesinos, ya que a juicio del sindicalista Victorino Espinales “el gobierno está jugando con nosotros, dándonos largas y mintiendo para no resolver nuestras principales demandas. Otra vez nos traicionan, y no vamos a seguir hablando con traidores del pueblo”.
Ahora los campesinos amenazan con agravar sus protestas, iniciando con una huelga de hambre de 50 hombres.
La única noticia positiva que los protestantes recibieron ayer, fue la denuncia de su caso por parte de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en la sesión que este foro realizó ayer en Ginebra, Suiza.
Omar Cabezas, procurador nicaragüense de Derechos Humanos, denunció al gobierno de Nicaragua por supuestamente violar el derecho a la salud, vida, condiciones dignas de vida, justicia y otros, de los miles de campesinos supuestamente afectados por el Nemagón, un pesticida que se aplicó en las plantaciones de banano de Occidente en los años 60, 70 y 80.
