- Lo apedrearon cuando regresaba de comprar un tanque de gas
Luis Alemán Saballos
Tras 11 días de estar internado en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, José Ramón Vázquez Zavala, de 21 años, murió la tarde del miércoles 13 de abril, víctima de las lesiones que sufrió durante un ataque de pandillas en el barrio San Judas.
Fue interceptado por un grupo de sujetos cuando regresaba de una pulpería, ubicada a pocas cuadras de su casa de habitación, del Ceibo de San Judas, seis cuadras al oeste y una y media cuadra al sur.
Uno de los atacantes, identificado por los vecinos, descargó en la frente de Vázquez Zavala una pedrada que le provocó un trauma craneoencefálico severo y una hemorragia que no le permitió recuperarse de la agresión.
El cadáver de Vázquez Zavala era velado ayer jueves en medio del dolor y la indignación de sus familiares por el poco accionar de la Policía, que aún no había detenido a ninguno de los implicados en el crimen.
“Estamos decepcionados con la Policía que no ha hecho nada contra los autores de la muerte de mi hijo”, afirmó el señor Pedro Vázquez, padre del ahora occiso, quien recordó que su hijo, un cristiano de fe, no estaba involucrado en ninguna actividad delictiva.
“Lo mataron así por así, sólo porque era joven y rechazaba a las pandillas”, aseguró.
LA AGRESIÓN
Vázquez recordó que su hijo fue atacado por un grupo de delincuentes cuando regresaba de una pulpería de comprar un tanque de gas licuado.
Señaló a los hermanos gemelos Juan y Víctor, como los supuestos autores de las pedradas que le quitaron la vida a su hijo.
En la agresión también tomó parte, según describió, otro sujeto identificado únicamente como Arturo.
“Sus asesinos lo conocían, lo mataron por placer, sólo por ser joven”, indicó.
El joven herido de muerte, fue auxiliado por un muchacho identificado como Geovanny, quien también fue agredido por los delincuentes.
Testigos del crimen que no quisieron revelar su nombre, describieron que Geovanny se colocó sobre el cuerpo del agredido para evitar que lo remataran con un machetazo.
El señor Vázquez dijo que no permitió que al cadáver de su hijo le hicieran la autopsia porque si la Policía aún no había detenido a los culpables tampoco lo haría con un dictamen forense en sus manos.
“No denunciaremos el hecho, de qué sirve ahora que está muerto”, aseguró.
