- Un furgón aplastó al menor cuando éste circulaba enuna bicicleta por el 7 Sur
- El conductor del camión dijo que buscaba la pista Suburbana con rumbo a Inscasa, una fábrica de clavos ubicada en Masaya, a donde debía trasladar el material.
Luis Alemán [email protected]
Alberto Reyes Espinosa, de 7 años, aprovechó un descuido de su hermana mayor para salir a comprar una bolsa de meneítos, sin saber que en el camino se encontraría con la muerte.
Y qué forma más trágica para morir. Su cuerpo quedó aplastado junto a la bicicleta que momentos antes pidió prestada a un amigo.
Trozos de su masa encefálica y cráneo quedaron esparcidos en un área de unos tres metros alrededor de donde fue arrollado por un furgón, la tarde de ayer viernes, en los semáforos del 7 Sur, a escasos 40 metros de su casa de habitación en el barrio Ayapal.
Cecilia Mayorga, vecina de la familia del niño, relató que éste aprovechó un descuido de su hermana, Vanessa Reyes, para salir a comprar.
Al parecer, el niño regresaba a su casa y no se fijó que el semáforo permitía el pase a los vehículos que circulan de norte a sur, impactando en las llantas traseras del lado izquierdo de un furgón, que viajaba cargado con rollos de alambre.
ESCENA DANTESCA
Las llantas pasaron sobre la mitad del cuerpo de Alberto Reyes Espinosa, quedando aplastado desde el tórax hasta la cabeza.
Trozos de cráneo, dientes, cerebro y los meneítos ensangrentados quedaron sobre el pavimento, mientras la bicicleta estaba hecha un amasijo de metal por el peso del furgón.
Pero la escena de por sí dolorosa se tornó más dramática cuando llegaron los padres del menor y cayeron arrodillados sobre el cuerpo del infante, reclamando a Dios por tan insoportable prueba.
“Qué hice yo Dios mío, qué pecado estoy pagando”, gritaba inconsolable el señor Alberto Reyes, padre del niño, mientras era sostenido por varios vecinos quienes trataban de separarlo del cadáver de Albertito, y él hacía esfuerzos para poder acariciar los pies de su hijo.
Rosa Ivania Espinosa, madre del niño, se encontraba en su trabajo como secretaria de la Dirección de Catastro de la Alcaldía de Managua cuando le dieron la trágica noticia.
“Estaba sólo en compañía de su hermana mayor, no sé qué pudo ocurrir, no sé qué andaba haciendo con una bicicleta que no es de él”, aseguró doña Rosa.
NO QUERÍA MATARLO
Andrés Fonseca Carrión, originario de la ciudad de Masaya y conductor del furgón placas 194-692, repetía incansablemente que no había querido matar a nadie.
“No lo miré, yo había pasado los semáforos cuando escuchamos un ruido y creí que se había quebrado una hoja de resortes, la luz estaba en verde, no me di cuenta”, afirmó.
“Yo también tengo hijos, no quise matar a nadie”, afirmó el furgonero detenido por la Policía
INVESTIGAN
El departamento de tránsito de la Policía del Distrito Tres no dio un informe oficial del accidente, pero según testigos, el furgón ya había pasado el semáforo con dirección hacia el sur, cuando el pequeño en la bicicleta intentó detenerse, pero se resbaló yendo directamente hasta las llantas traseras izquierdas del camión, las que le pasaron encima.
